Apéndice A
Manuel Cardona[1]
y José Canosa
José Canosa: En un
entorno tan complejo como una universidad, parece ser que las cosas informales son las que funcionan mejor.
Manuel Cardona:
Cuando sale una plaza de catedrático dentro de una universidad alemana, los
profesores que han hecho la habilitación allí ni la solicitan. Porque aunque no
hay una ley escrita, hay una tradición de que el profesor tiene que ir a otra
universidad distinta de aquélla en la que obtuvo su habilitación. Este es un
control tardío de la endogamia. En España no hay ninguno. En Estados Unidos ese
control tiene lugar mucho antes, cuando terminas la licenciatura tienes que ir
a hacer el doctorado a otra universidad. No sé cómo es Inglaterra. En Francia
hay las oposiciones al CNRS y no sé cómo funciona.
JC: En Estados
Unidos tampoco es muy común que un individuo que haga una estancia
post-doctoral (post-doc) en una universidad consiga necesariamente un puesto
permanente en la misma universidad.
MC: Los mejores lo
consiguen. En cambio por bueno que sea uno, no se queda a hacer el doctorado en
el mismo sitio donde ha hecho la licenciatura.
JC: Hay una historia
muy interesante relativa a Feynman (premio Nobel). Está contada por él mismo, en uno de sus dos
libros autobiográficos. Hizo su licenciatura en MIT y le gustó mucho. Cuando terminó,
fue a hablar con Slater, que era entonces jefe del Departamento de Física en
MIT. Feynman le dijo que quería hacer el doctorado allí, y Slater le preguntó
por qué. Feynman le contestó que MIT era una de las mejores universidades de
Estados Unidos. Y Slater le dijo: “¿así que eso es lo que crees?”. “Sí,” le contestó Feynman, y Slater concluyó
diciéndole: “pues esa es la razón por
la que tienes que ir a otra universidad, para que averigües si eso es verdad”.
(Feynman hizo su doctorado en Princeton, y culminó su carrera como catedrático
en Caltech).
MC: Volviendo al
tema de la endogamia. Aquí en las universidades, después de acabar la licenciatura, se ofrece a los mejores
estudiantes que se queden a hacer el doctorado. Entonces se produce inmediatamente
una asimetría porque, hoy en día, se considera un honor pertenecer a un
instituto Max Planck comparado con ser profesor de universidad. Cuando un
instituto Max Planck hace una oferta a un profesor de una universidad alemana,
más del 90% de la gente la acepta. Hay cierta flexibilidad, se pueden llevar a
cabo ciertas negociaciones, pero nuestra principal ventaja es que tenemos un
presupuesto muy grande. Tenemos dinero para contratar a post-docs sin tener que
dar cuentas a nadie. Aunque tenemos los mejores medios, la mejor gente, el
mejor entorno, porque podemos traer fácilmente a extranjeros, la gente joven
alemana no viene porque los profesores universitarios los presionan para que se
queden con ellos. Tanta presión, que una vez me vino un individuo diciéndome
que su jefe le dijo que, si se venía a trabajar conmigo, nunca le escribiría
una carta de recomendación. O sea chantaje. Por eso, Robert May, antiguo
consejero de Tony Blair, publicó un artículo en Science en donde
criticada fuertemente a la Sociedad Max Planck porque, por una parte, tenía las
mejores instalaciones, la mejor gente y, al no tener ninguna enseñanza
obligatoria, la gente tenía más tiempo para dedicarse a los estudiantes de
doctorado. Sin embargo, los estudiantes no venían, porque había una cierta
barrera, que te he descrito antes. Aunque no había ninguna traba formal, las
universidades se oponían a que viniesen sus mejores estudiantes. Y todavía más,
si un estudiante hace el doctorado en una universidad, se queda en la misma
para hacer la famosa habilitación. El período durante el que hacen la habilitación se podría comparar en cierto
modo al período de assistant professor en Estados Unidos, pero con una
diferencia: los que hacen la habilitación aquí, no son independientes, dependen
de su profesor. Y luego hay el proceso inverso. Un individuo que hace un
doctorado en el Max Planck y que aspire a irse a una universidad para hacer una
carrera académica, lo tiene muy difícil, porque tiene que hacer la habilitación
y los profesores de universidad son reacios a coger a post-docs que no han
hecho el doctorado con ellos.
JC: ¿Puedes definir de una manera un poco más precisa lo que es la
habilitación?
MC: La habilitación
alemana ha sido una cosa muy controvertida, y lo sigue siendo. Los planes de
reforma universitaria contemplan eliminar la habilitación; no sé si los
reglamentos oportunos ya han sido aprobados (la eliminación de la habilitación
ha sido rechazada recientemente por la Cámara Alta Federal, Bundesrat, dominada
por la oposición cristiano-demócrata). La habilitación consiste en lo
siguiente. Después de terminar el doctorado, puedes hacer uno o dos años de
post-doc, y si estás en una universidad
tienes que buscarte un profesor que te diga que él cree que tú estás capacitado
para ser profesor universitario. Y entonces la habilitación consiste en que
trabajas bajo este señor de forma dependiente durante cinco, seis o siete años,
en los que tienes que hacer una serie de ejercicios. Normalmente los alemanes
van con mucho retraso en cuanto a la edad. Terminan el bachillerato a los
veinte años. Luego tienen que hacer un año de servicio militar. Luego entran en
la universidad a eso de los 21 años. Los estudios universitarios son muy
largos, duran unos seis años, porque, para obtener el diploma, tienes que hacer
una especie de tesis y ésta es bastante dura.
JC: Esto es como una licenciatura española, más un año obligatorio para
hacer la tesina.
MC: Exactamente.
Terminas a los 26 o 27 años. Luego empiezan a hacer el doctorado, y el
doctorado con nosotros les lleva tres o cuatro años. De forma que pueden tener
32 años cuando terminan el doctorado. Y luego, a veces inmediatamente, empiezan
con la habilitación, esta puede durar seis o siete años. Tienen que producir
algo así como un cuerpo de doctrina que se pueda considerar una contribución
importante a la ciencia, y entonces tienen que escribir esta especie de
supertesis, en alemán, por lo que no la lee nadie.
JC: Ya han hecho el
doctorado, algunos han hecho un post-doc. Lo que tendrían que hacer después es
trabajo original e independiente.
MC: Exactamente.
Ahora hay mucha presión para que acepten el trabajo de la habilitación en
inglés, pero hasta ahora sólo se podía escribir en alemán.
JC: O sea que es como una segunda tesis, según lo has explicado.
MC: Te puedo
explicar el caso concreto de un colaborador mío que a los 40 años terminó la habilitación. Para describir la tesis de
la habilitación, había escrito un
libro. Quería presentar este libro como tesis de habilitación, lo había publicado
Springer-Verlag, y estaba naturalmente en inglés, porque Springer-Verlag no
publica libros en alemán. Escribió un prólogo de unas veinte páginas en alemán,
y solicitó presentar este libro como tesis de habilitación. Y al principio le
dijeron que sí, pero luego uno de los profesores con más fuerza dijo que él
había traducido su tesis al alemán, y no veía por qué este individuo no podía
hacer lo mismo con su libro. Total que este individuo se pasó seis meses
traduciendo su libro al alemán, pagado por los contribuyentes.
JC: Todo por el capricho de un profesor.
MC: Cierto. Este
profesor dijo en efecto: a mí me hicieron la puñeta y yo no veo por qué yo no
le voy a hacer la puñeta a él. Con toda la desfachatez. Este estaba amargado, y
debía estar psicológicamente tarado. No todos son igual. Hay muchos que no lo
hacen.
JC: Y una vez que han hecho la habilitación, ¿qué es lo que pasa?.
MC: Tienen que hacer
un examen, en el que tienen que explicar su tesis de habilitación. Les hacen
preguntas, y luego tienen que dar una lección magistral. Los tratan como a
niños pequeños. El candidato tiene que proponer tres temas que no sean de su
especialidad, y prepararlos en una semana. El tribunal elige uno de los tres y
se lo deben notificar el mismo día de la presentación. O sea que tienen una
semana para preparar los tres temas. Bueno, hay algunos trucos, tú puedes hacer
alguna alusión indirecta al candidato que le indique de forma velada cuál va a
ser el tema. Y en el día de la conferencia magistral, se le notifica
formalmente cuál de los tres va a ser. Y a veces les hacen repetir la legión
magistral, porque al tribunal no les gustó la primera presentación. Esto lo
hacen sobre todo a la gente del Max Planck, por rivalidad corporativa; yo he
sido testigo de esto.
JC: Le aceptan la lección
magistral, ¿Y luego qué?
MC: Pues nada,
porque no han conseguido una plaza permanente. Leen en los periódicos los
anuncios de plazas de profesor que han quedado libres, y las solicitan, hasta que
consiguen una. Si han tenido suerte, ya son profesores.
JC: Esto es denigrante, es castrar la creatividad.
MC: Por eso no hay
premios Nobel de Física alemanes por trabajo hecho en Alemania, desde hace no sé cuánto tiempo. Hay premios Nobel
alemanes por trabajos hechos en el extranjero. El último premio Nobel ganado en
Alemania lo consiguió von Klitzing en 1985, el cual está aquí. Luego viene el
premio Nobel de Bednorz por la superconductividad a altas temperaturas, y luego
el de Binnig por el microscopio túnel. Estos dos últimos están en el
laboratorio de investigación de IBM en Zurich. Hay otro por el efecto Hall
cuántico. Y luego hay dos premios Nobel
alemanes más, uno de ellos está en Columbia
University, y el otro en MIT. A este último le han hecho una oferta para
regresar a Alemania, y se negó a venir. Es un chico bastante joven, debe
tener unos 40 años. Y toda esta gente
se fue al extranjero para hacer el doctorado o el post-doc y se quedó allí, en
Suiza y en Estados Unidos.
JC: Esto es denigrante. Es menospreciar el significado de la tesis
doctoral.
MC: Exactamente. Yo
presencié una escena en la que el
candidato estaba dando su lección magistral y la tiza le chirrió al rozar la
pizarra. Uno de los miembros del tribunal le interrumpió y le dijo: “perdone,
¿qué es lo que hay que hacer para que la tiza no haga ese ruido?”. El candidato tenía 42 años. Es absolutamente
denigrante. Por esto mucha gente joven prefiere irse al extranjero. Además hay
otra cosa interesante. A los 52 años en Alemania ya no te pueden nombrar
profesor, tienes que haber conseguido la plaza antes. Ni siquiera por traslado
de otra universidad. Y esto es el final de la historia de lo que tienes que
hacer para ser profesor en Alemania. Afortunadamente, el Max Planck, al ser una
sociedad privada, puede hacer lo que
quiere. Nota que te dan la habilitación a los 42 años, y entonces empiezas a
solicitar una plaza de profesor. Cuando vas a conseguir una, eso no se sabe. En
Estados Unidos no hay ninguna limitación en este sentido, es perfectamente
normal nombrar a profesores por
traslado, a cualquier edad.
JC: Este profesor de la Harvard Business
School que conocí hace unos pocos meses en Madrid tenía más de 52 años, y
le habían ofrecido ser decano en la Business School de la Universidad de
Michigan.
MC: Una vez que yo
me jubilé aquí a los 65 años, me han ofrecido plazas permanentes de profesor
regular en Estados Unidos. No acepté ninguna, por la familia, por mis cinco
nietos. Si no hubiera sido por esto, hubiera aceptado una. Uno de los motivos
fundamentales de estas ofertas es
porque soy miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.
Esto les da mucho prestigio a las universidades y cuenta mucho para que te
ofrezcan una plaza. En las guías de los colleges y universidades, siempre indican cuantos profesores son
miembros de la Academia de Ciencias.
JC: ¿Cómo resumirías
la Sociedad Max Planck? Tiene cosas que, con ojos españoles, son imposibles de
comprender. Por ejemplo, en España no
se comprende que una institución financiada en más del 90% con fondos públicos
no esté bajo el control absoluto de los políticos. Es decir, lo del viejo
refrán: quien paga manda.
MC: Exactamente. No
se comprende en casi ningún país, incluso no se comprende en Estados Unidos.
Porque el director de la National Science Foundation allí es un cargo
político, y cuando cambia el gobierno cambia su director. La Sociedad Max
Planck es un poco parecida a los laboratorios nacionales de los Estados Unidos.
JC: En los
laboratorios nacionales de los Estados Unidos nadie es funcionario público,
excepto en el antiguo National
Bureau of Standards, hoy llamado National Institute of Science and
Technology, que es un centro del Ministerio de Comercio. Sus científicos e
ingenieros son funcionarios públicos, porque tienen unas misiones muy
específicas.
MC: Antes de
casarme, tuve un amigo en Harvard que trabaja ahora en una institución
denominada National Institute of Justice. Hacen investigación sobre la
justicia y estudian cosas muy interesantes, por ejemplo, la relación entre la
arquitectura y la delincuencia. Es un organismo del Ministerio de Justicia y, por supuesto, cuando cambian al ministro,
éste cambia al director de este instituto. Pero los individuos que trabajan en
él son funcionarios públicos.
JC: O sea que la Max
Planck tiene una autonomía muy grande con respecto a los estados (lander).
MC: Claro, porque
tiene un cierto prestigio, aunque el nivel ha bajado bastante; pero como en 10 años
han construido 17 institutos en la antigua Alemania del Este, a nivel político
han recobrado el prestigio. No se cómo se van a juzgar estos institutos
científicamente dentro de veinte años, esto es otra cosa.
JC: Por eso debemos
señalar las diferencias, en el CNRS no se mueve una ficha sin las firmas del
Presidente de la República, del Primer Ministro, del Ministro de Educación, del
Ministro de Investigación y Ciencia, y del Ministro de Hacienda. Y lo mismo en
el CSIC.
MC: Esto ciertamente
no es el caso en la Sociedad Max Planck. Aunque cambie el gobierno federal o el
de los estados, el presidente de la sociedad no cambia. No pasa nada, en el
Senado de la Max Planck hay 50
personas. El Ministro de Educación Federal y el Ministro de Educación de algún
estado son miembros natos del Senado de la Sociedad Max Planck. Si hay un
cambio de gobierno, pues eso, cambian a unos pocos miembros del senado y no
pasa nada. Por tanto los políticos no tienen ninguna posibilidad de echar al
presidente porque, además, éste es nombrado por un período de tiempo fijo.
Puede que no fuera reelegido, pero no puede ser destituido, porque el Senado no
cambia apreciablemente cuando cambia el gobierno.
JC: A ver si puedo
comprender bien la cuestión del presupuesto. Al presupuesto contribuyen el
gobierno federal y el gobierno de los estados y eso va a un fondo unificado
central, desde donde se distribuye entre los institutos de la Sociedad.
MC: Hasta cierto
punto, se distribuye de una forma anti-elitista y anti-rendimiento. Normalmente
se concede un presupuesto igual al del año anterior, más la inflación y un
poquito más. Dentro de los institutos, se distribuye por el sistema de café
para todo el mundo. Si algún departamento necesita algo especial en algún
momento, o si el director es nuevo, y hace falta un presupuesto especial por el
motivo que sea, entonces se negocia
entre los departamentos para tratar de resolver esta situación especial.
JC: Quería comentar
esto de las publicaciones. En el CSIC no han hecho contribuciones importantes
que hayan transcendido a la economía, o
a la sociedad en general. Me refiero a algo así como: “hemos inventado esta
ratonera que funciona mejor que las otras, o hemos descubierto tal dispositivo.”
Entonces se aferran a las publicaciones, a las publicaciones y a las citas. Tú
sabes que las publicaciones son absolutamente necesarias, pero hay que dar los
nombres y los apellidos, es decir, hemos desarrollado la teoría de la
superconductividad o hemos resuelto tal
problema. Pero nunca dicen nada, sólo el número de publicaciones y su índice de
impacto (véase el capítulo 9), el cual no es nada impresionante. El índice de impacto de las publicaciones españolas es consistentemente inferior a la
media mundial.
MC: Hay unas 150 mil
revistas científicas de ciencias duras en el mundo (incluida la medicina), de
las cuales sólo 5.000 contribuyen al desarrollo de la ciencia de alguna manera.
Las revistas acreditadas tienen que tener una junta editorial, "referees"
(revisores críticos especialistas), y resúmenes de todos los artículos en
inglés. Prácticamente cada semana actualizan la lista, quitando algunas y
añadiendo otras. Esto es la base del sistema, y para que aparezca la cita de un
trabajo (en el Science Citation Index del Institute for Scientific
Information de Filadelfia), tiene
que haber sido citado en alguna de estas cinco mil revistas. El índice de
impacto está definido de forma cuantitativa. El índice de impacto está definido
por revista, sólo por revista, no por los trabajos. El índice de
impacto significa el número de citas de los trabajos publicados en una revista
en un año, que aparecen durante los dos años siguientes, dividido por el número
de trabajos. Es decir que tu tienes todos los trabajos publicados en 1999 en una revista, buscas las citas de estos
trabajos que aparecen durante los años 2000 y 2001, sumas todas estas
citas y el número resultante lo divides
por el número de trabajos; esto es el índice de impacto para esta revista. Entonces
hay una aberración respecto al uso del índice de impacto, que insisto está
definido por revista y no por trabajo,
que se usa en las repúblicas bananeras, de las cuales en Europa hay muchas,
aunque no lo parezca. Esta aberración es la siguiente: cogen un individuo y
listan todas sus publicaciones, luego miran en qué revistas han sido publicadas
y entonces suman el índice de impacto de cada revista en que ha publicado, y a
esto le llaman el índice de impacto cumulativo. Esto lo hace la gente que no entiende
de esto, pero curiosamente he notado que hay sitios en el Consejo en que lo
hacen y también lo hacen en Italia, e incluso en Francia. Aquí en el instituto
Max Planck no lo hacen, porque esto no tiene ningún sentido. Esto significa
darle mérito a un individuo por el
índice de impacto de las revistas en que publica. Hay que tener en cuenta que
un trabajo puede aparecer en una revista de gran categoría y el trabajo puede
ser una porquería, a base de intentar y de volver a intentarlo y de luchar para que lo acepten. En Science,
por ejemplo, que es una revista general y que tiene un índice de impacto de 15, si uno se fija en
los índices de impacto por disciplina, que se puede hacer naturalmente usando
el mismo criterio que hemos definido anteriormente, cuando miras los trabajos
de medicina o de biología, éstos tienen un índice impacto de 18, mientras
que los de física tienen un índice de
impacto de cinco. O sea que te estás aprovechando del hecho de que los médicos
se citan mucho para dar crédito a los trabajos de física, lo cual no tiene
ningún sentido. Esto es una cosa que se hace mucho.
JC: Esto de los
artículos me parece algo desmesurado y obsesivo. Hay científicos en España que
tú conoces que están contando sus artículos continuamente.
MC: Pero éste no es
el caso de un individuo, estoy hablando de estudios generales. El ranking de un
país, medido por el número de citas de los artículos que publica. Esto es útil
cuando estás considerando contratar a un individuo y no sabes mucho de él. Le
sacas sus trabajos y eliges sus tres trabajos más citados, porque si tiene 100
artículos no vas a leerlos todos.
Entonces puedes leer sus tres artículos más citados. Esto es ciertamente útil.
De esta forma, sacas una primera
impresión de la persona. Sobre todo si es el primer autor. Hay algunas
objeciones a esto de las citas, porque algunos alegan que mucha gente se cita a
si misma. Pero hay revistas especializadas de bibliometría que estudian estas
cosas y, por ejemplo, han determinado que el número de autocitas es en promedio
el 10 por 100. Así que esto no es muy importante. Si un señor se llama José
Rodríguez, esto crea problemas. Entonces las bases de datos tienen que ser
capaces de realizar operaciones lógicas, por ejemplo, Jose Rodríguez AND
Harvard, o Jose Rodríguez AND Johns Hopkins. En mi caso, se ha hecho un estudio
en este instituto y han encontrado que yo tengo 35.000 citas, de las cuales el
17% son autocitas. Si por autocitas se entiende sólo artículos en los que yo me
cito a mí mismo, tengo un 17% de autocitas; pero si se trata de citas hechas
por cualquier colaborador mío, entonces su número asciende al 40%. O sea que
hay 60% de citas de mis artículos que no son hechas ni por mí mismo ni por
ninguno de mis colaboradores. Y luego este alemán que hizo este estudio
bibliográfico sobre mi trabajo dijo que el caso de Cardona no es
representativo, porque pertenece a la vieja escuela europea, en donde se
consideraba de mal gusto citarse a sí mismo sin un motivo importante. No es
como los profesores e investigadores americanos que se citan a sí mismos
continuamente para mejorar su estatus científico. Este individuo por tanto no
sabe quién soy, ya que mi formación científica es americana.
JC: Yo he detectado
en España que el número de artículos publicados es una cosa obsesiva con mucha
gente, lo cual me pone enfermo: ya tengo 300 artículos, ya tengo 325 artículos.
Pero al final de tu vida has de poder decir lo que has hecho, con nombres y
apellidos. He inventado no se qué, o he descubierto no se qué, o he resuelto
tal problema, pero no sólo dar el número de artículos. Me acuerdo de un colega
mío indio en el Centro Científico de IBM en Palo Alto. Trabajaba en el campo de
la transmisión radiativa en atmósferas planetarias, una de las áreas en la que
trabajó Chandrasekhar (premio Nobel, véase el capítulo 3). Yo trabajé con él,
porque había detectado que la ecuación de transmisión radiativa, la cual es una
ecuación integro-diferencial muy compleja, es la misma que la ecuación de
transporte de neutrones en un reactor nuclear. Este es un problema clásico, muy
conocido debido a sus graves dificultades numéricas, cuando el camino medio de
un fotón o de un neutrón (es decir la longitud media entre colisiones) es muy
pequeño. Pues bien este colega utilizó este método mío en sus cálculos de
transmisión radiativa y tuvo muchísimo éxito porque hizo cálculos a gran escala
y podía resolver con exactitud
problemas en atmósferas nubosas (opacas). Mi colega publicó muchos
artículos, en aquellos tiempos unos 100 o así. Nosotros en IBM no teníamos
estudiantes, y por tanto 100 era un número muy elevado. Pues llegó un momento
en que mi colega dijo: bueno ¿qué pasa si en vez de 100 artículos tengo 120?
¿Cuál es la diferencia?. Llega un momento en que publicar más artículos ya no
te estimula.
MC: Sí, hay gente
que se obsesiona. Por otro lado, la gente que no tiene citas alega que eso no
sirve para nada.
JC: Pero tu sabes a
lo que voy. Para ser claro, hay que poder decir he desarrollado la teoría de la
relatividad, o he inventado el transistor, o he desarrollado la teoría de la
superconductividad, salvando las distancias ya que todo esto no está al alcance
de todo el mundo. Pero al final tienes que poder decir algo concreto, hablar de
algo , y no limitarte al número de artículos que has publicado.
MC: Exactamente. O
poder decir que eres una de las personas que más sabe del mundo en un cierto
campo.
JC: Tengo a mano una
breve biografía de Luis W. Alvarez, físico americano de origen asturiano, premio
Nobel de Física 1968 (véase el capítulo 2). Traigo esto a colación porque en la
biografía no se mencionan para nada sus artículos ni su número. Pero la
lista de sus contribuciones es impresionante, sobre todo porque cubrió tantas
áreas de la física. Algunas son: co-descubridor del efecto “Este-Oeste” en los
rayos cósmicos; desarrolló un método para producir haces de neutrones muy
lentos; junto con Wiens, construyó la primera lámpara de mercurio-198,
utilizada luego por el National Bureau of Standards durante 15 años como
el estándar universal de longitud; junto con Cornog, descubrió la radiactividad
del hidrógeno-3 (tritio); durante la guerra, primero en MIT, inventó y
desarrolló un sistema de radar para el aterrizaje de aviones sin visibilidad;
luego, en Los Alamos, diseñó los detonadores para la bomba atómica de plutonio;
concluida la guerra, diseñó el acelerador lineal de protones de la Universidad
de California en Berkeley; perfeccionó la cámara de burbujas de hidrógeno y
desarrolló los dispositivos de alta velocidad para medir y analizar los
millones de fotografías en ella producidas por los experimentos de física de
alta energía; utilizó los muones presentes en los rayos cósmicos para
“radiografiar” la segunda pirámide de Giza, y demostró que ésta tiene una sola
cámara; por último, con su hijo Walter y otros dos colaboradores, demostró que
la tierra fue impactada hace 65 millones de años por un asteroide o cometa de 10 km de diámetro, y que esto produjo probablemente
la extinción de más de la mitad de las especies existentes, por el hambre
producida por el cese de la fotosíntesis, debido a la oscuridad causada por la
vaporización del objeto impactante y de
parte de la corteza terrestre.
JC: Para concluir el
tema de las publicaciones y de las citas, mencionemos los datos resultantes del
proyecto del Institute for Scientific Information (ISI) de Filadelfia
sobre los científicos e ingenieros más citados en la literatura técnica
mundial en el período 1981-1999. Este proyecto denominado isihighlycited (www.isihighlycited.com) ha
producido unos datos, discutibles y sujetos a interpretación, pero objetivos.
Los detalles de los criterios de selección utilizados pueden consultarse en la Red,
pero pueden resumirse de forma clara. Se han definido 21 materias amplias en
ciencias biológicas (biología, inmunología, bioquímica, etc.), medicina,
ciencias físicas y químicas, ingeniería y ciencias sociales. Utilizando sus
bases de datos que contienen millones de artículos publicados en las revistas
científicas y técnicas más importantes del mundo, ISI ha creado una lista de
los 250 autores más citados en cada una de las 21 categorías, por un total de
5.250 autores más citados. Los resultados obtenidos para algunos países son los siguientes:
Es sorprendente que el Reino Unido tenga más
autores altamente citados (337) que Alemania y Francia juntos (307). La
interpretación de este hecho es por supuesto compleja. El efecto del idioma no
parece que sea decisivo, ya que todos estos autores publican el 99% de su
producción en inglés. En las revistas científicas, la perfección en la
gramática y sintaxis que puedan tener los autores de lengua materna inglesa no
es lo determinante, sino los resultados obtenidos y su importancia. Yo creo que
el factor más importante es la cultura británica, que es abierta en cuestiones
científicas y técnicas, y que premia lo pragmático y lo que funciona. Esta
cultura personifica la creación y el mantenimiento de una tradición de
excelencia, flexibilidad y anti-burocracia. Los Estados Unidos no sólo son los
herederos de esta tradición, sino también sus impulsores.
MC: Antes de la guerra
civil, Blas Cabrera, el padre de Nicolás Cabrera, era a los veintisiete años el
representante español en el Comité Internacional de Pesos y Medidas. Muchos
intelectuales de esta generación habían firmado el manifiesto de apoyo a la
República, y ninguno de ellos pudo volver (Blas Cabrera murió en México en
1945). El Blas Cabrera de Stanford es hijo de Nicolás Cabrera, y nieto de Blas
Cabrera. Es muy curioso, porque si vas al Science Citation Index[3], pone Cabrera Blas, y luego aparecen los
famosos trabajos de Cabrera sobre magnetismo de las tierras raras. Cuando
estuve en Harvard, hablé con Van Vleck (premio Nobel de Física por sus
contribuciones al magnetismo) y me dijo que sus estudios teóricos sobre
magnetismo los basaba en las medidas que había hecho Blas Cabrera. Después
apareció una pausa de algo así como treinta años, y aparece de nuevo Blas
Cabrera, el nieto, en Stanford.
JC: Yo a Nicolás
Cabrera lo conocí en Harvard. Era a principios de los 60, y había venido a dar
un seminario. El era entonces jefe del Departamento de Física de la Universidad
de Virginia. Vino a España, creo que a principios de los 70, y estuvo en una
situación indefinida durante bastante tiempo, porque los catedráticos de la
época decían que su afiliación con la Universidad Autónoma de Madrid era
"ilegal". Porque no había hecho las oposiciones. Tuvo una situación
en el limbo durante bastante tiempo, hasta que esto fue resuelto por Mayor
Zaragoza.
MC: Yo sé que regresó a
España como profesor contratado y como resultado no tenía una jubilación
ordinaria. El hijo es una persona que se dedica a hacer trabajos de física muy
difíciles. Su padrino de tesis era una de esas personas que hace trabajos de lo
más delicados, casi imposibles. La mayoría de estos trabajos no funcionaron por
su gran dificultad. Sin embargo, tuvo algún trabajo muy bueno. Blas Cabrera, el
de Stanford, publicó un trabajo en Physical Review Letters, en el que
decía que era posible que hubiera observado el monopolo magnético. Tenía unas
curvas de datos experimentales en las que había aproximadamente un error del
50%, y el asunto era muy dudoso. Decía que lo que tenía que hacer era mejorar
las medidas; se trataba de un procedimiento nuevo de medida, y había que
mejorarlo por un factor de 10 y entonces lo podría saber exactamente. Dos años
después publicó otro trabajo en el que dijo que había mejorado las medidas y
que no había monopolo. Recuerdo que en un homenaje que hicieron a Nicolás Cabrera en Madrid, un alto
funcionario de la ciencia española dijo: "y además su hijo se ha distinguido por haber
descubierto el ‘monopolio’".
JC: Hay que notar
que en España casi todos los científicos tienen la queja perenne de que “no
tenemos medios”. España, sin embargo, ha hecho un cierto esfuerzo, ya que ha
mantenido el CSIC durante 60 años. ¿Eres consciente de alguna contribución del
Consejo a la vida económica del país en los últimos 60 años? ¿Puedes citar
algo?
MC: No.
JC: Es el tema de la falta de tecnología.
MC: Pero toda la
industria creadora e innovadora española es foránea. Toda la tecnología se hace
en los laboratorios extranjeros. Hay algunos laboratorios farmacéuticos en
España en donde se hace investigación. Han sido comprados por los americanos.
Hacen investigación para la empresa central. Investigación significa
administrar fármacos a los conejos para conseguir las licencias de la FDA (Federal
Drug Administration, organismo que autoriza la venta de nuevos fármacos en
los Estados Unidos).
JC: El Centro de
Biología Molecular del Consejo y de la Universidad Autónoma de Madrid produce
bastantes doctores, todos los cuales quiere emplearse en el Centro de Biología
Molecular. No quieren salir al frío, afuera, es una endogamia perpetua. Piden
más fondos para producir más doctores y para que estos doctores se empleen en
el Centro de Biología Molecular. Las multinacionales farmacéuticas han
detectado la presencia de estos doctores en biología y química orgánica en
España, y Glaxo-Smith-Kline, que es la segunda compañía farmacéutica del mundo,
así como Eli Lilly, han establecido laboratorios de investigación en Madrid, en
donde se han empleado algunos doctores en ciencias biomédicas. Investigación de
verdad, conducente al descubrimiento de nuevos fármacos, por medio de la síntesis
y optimización de moléculas nuevas. Pero aquellos doctores que se nutren de la
nómina del Estado siempre hacen dos alegaciones. Dicen que tienen muy buena
ciencia como lo prueban los artículos que publican y exhiben eso, como
justificación única de su existencia. Pero yo afirmo que tiene que haber unas
contribuciones, por ejemplo, haber descubierto una molécula que puedan citar,
pero siempre se limitan a lo mismo, al número de artículos que publican. Y la
segunda. Siempre están con que España dedica el 0,9% del producto interior
bruto a investigación y desarrollo, mientras que en Europa se dedica el 2%.
Creo que deberían verse más resultados tangibles en tecnología, antes de
aumentar los presupuestos.
MC: Hoy en día hay
en España unos cuantos, no muchos, científicos jóvenes entre 35 y 50 años. Son
muy buenos en el campo de la física y estoy seguro que también los hay en otros
campos. Tienen un gran nivel internacional. En el campo de la medicina hay
también gente bastante buena. A esta gente una de dos, o les dices que se vayan
al extranjero, o les pones a enseñar en una escuela elemental. Esta gente es
muy brillante, aunque no hay muchos. La concesión de las subvenciones para la
ciencia podría hacerse de forma más discriminada, esto podría hacerse seguramente.
Esta gente está como digo a nivel internacional, son buenos y están
reconocidos.
JC: A lo que me refiero es, por ejemplo, al número de
doctores que produce el Centro de Biología Molecular; esto es un circuito
cerrado, ya que se producen doctores que luego hay que emplear en el Centro de
Biología Molecular. Esta gente pide continuamente más dinero, para hacer más de
lo mismo, más doctores que revierten otra vez en el Centro. Esta gente tendría
que salir fuera, trabajar en la industria farmacéutica, inventar algún fármaco,
o fundar su propia empresa. Pude observar la cultura del Centro de Biología
Molecular en este respecto. En noviembre del 2001, la Fundación Santillana
organizó en Madrid una semana monográfica sobre el tema Universidad y
Sociedad. Participaron representantes destacados del establecimiento
científico y universitario español, encabezados por Pilar del Castillo, la
Ministra de Educación. Fue de gran interés, con algunas intervenciones
brillantes, como la de Victor Perez-Díaz, coautor de un libro reciente muy importante (Educación Superior y Futuro de España). También habló
Tarrach, el Presidente del CSIC. En el turno de preguntas, una señora con un
alto cargo administrativo en el Consejo habló en términos muy elogiosos del
Centro de Biología Molecular, explicando que algunos de sus miembros habían
creado algunas empresas en colaboración con entidades externas. Y yo le
pregunté: “¿cuántos de ellos han dimitido del Consejo para hacerse ricos y
famosos con las nuevas empresas?”. Ella contestó: “Ninguno. Nadie quiere perder
la seguridad que da el ser funcionario.”
MC: Exactamente.
Pero sólo parte de la gente, el resto del personal debería continuar en el
Centro de Biología Molecular porque es una de las pocas instituciones españolas
con cierto prestigio internacional. Lo que hay que hacer es sacar de la cabeza
de la gente la idea de que lo mejor que pueden hacer es ser funcionarios
públicos. La de que una parte vaya a las compañías privadas me parece una excelente idea pero, ¿quién tiene
que hacer esto?. No puedes decir a este gente, iros a una compañía privada. Las
compañías privadas son también las que tienen que contratar.
JC: Es la pescadilla que se muerde la cola.
¿Por qué las compañías privadas no contratan a doctores? Es una cosa realmente
deprimente, el gobierno ha determinado que el número de doctores empleados en
la empresa privada es insignificante y han instaurado un programa en el que, a grosso
modo, el gobierno paga a la empresa privada que contrate doctores casi su
sueldo entero durante dos años. Este es un exponente del fracaso total del
sistema. ¿Por qué la empresa privada no quiere contratar a estos doctores?
MC: Porque no tienen
ninguna experiencia con ellos y porque estas empresas son subsidiarias de empresas
extranjeras, en donde se hace la mayor parte de la investigación. Por
ejemplo, Lucent tenía una fábrica de
producción de chips en Tres Cantos.
JC: Hay un caso muy
ilustrativo con respecto a lo que estás diciendo, me refiero al entusiasmo de
Pujol cuando hace algunos años consiguió lo que él creía era algo maravilloso
para Cataluña. Esto fue que Hewlett-Packard estableció una fábrica de
impresoras en el área de Barcelona, y Pujol estaba entusiasmado.
Hewlett-Packard está atravesando una crisis muy grave y ha cerrado la fábrica
de Barcelona, y Pujol se ha quedado
colgado. Esto también ha pasado con IBM, puesto que hace algunos años fabricaba
miniordenadores e impresoras en el área de Valencia; esta actividad también ha
sido cerrada.
MC: Uno de los
incentivos que tenían las multinacionales para establecer estas actividades en
España, era el hecho de que los costes salariales eran bajos, pero éste ya no
es el caso.
JC: Tomemos un
ejemplo de Suiza. Novartis, su multinacional farmacéutica, compite a escala mundial con los americanos.
MC: Novartis es la
suma de una serie de compañías, Hofman-Laroche, Sandoz, etc. Estas llevaban
muchos años en los que prácticamente controlaban al menos la mitad de los
fármacos a escala mundial. Esto en
España estamos muy lejos de tenerlo.
JC: Pero hay que
empezar. Estas cosas no las da Dios. En España tenemos una cosa muy buena, muy
positiva, que es la seguridad social desde el punto de vista médico. En esto
estamos mucho más avanzados que los americanos. A mí me entusiasma
ver cosas positivas en mi país, y una de ellas es ver que un individuo que ha
sido autónomo, y que no ha contribuido a la seguridad social porque no le iban
bien las cosas, ha tenido un problema de corazón, y ha sido operado de by-pass
múltiple en la Seguridad Social, de forma gratuita, algo que en Estados Unidos
no tienen.
MC: Cuidado, en
Alemania lo tienen y en Inglaterra también. En Estados Unidos este derecho lo
tienen todo los mayores de 65 años. Es verdad, desde este punto de vista las
cosas están más desarrolladas en España que en Estados Unidos.
JC: Mi objetivo al
mencionar esto es poner de manifiesto que, como el presupuesto de la seguridad
social médica española es muy elevado, podría haber un
nivel alto de investigación médica, ya que los laboratorios y los hospitales de
la seguridad social están muy bien dotados.
MC: Por dólar gastado e incluso en términos
absolutos hay probablemente más investigación clínica en España que en
Alemania, porque el sistema de asistencia médica en Alemania es un sistema de
ganar dinero y nada más. Yo conozco profesores universitarios de medicina aquí,
en Alemania, que conocen a médicos muy eminentes tanto en Barcelona como en
Madrid, y que me explicaron que el tipo
de investigaciones que se hacen en Barcelona no se pueden hacer aquí en
Alemania. Y cuando yo les
pregunté: ¿Por qué no se pueden hacer? Contestaron que el sistema en Alemania
consiste en tener que ganar dinero de los pacientes privados a los que se
atiende en los hospitales públicos. Yo he estado varios años en la comisión de
los premios Príncipe de Asturias,[4]
y había siempre un número bastante respetable de médicos españoles con muchas
publicaciones de gran calidad. Si quieres podemos verlas en la Red. Hay
un individuo que se llama Juan Rodés, un hepatólogo de Barcelona que es de
lo mejor que hay en el mundo, y hay un especialista famoso en
leucemia de niños que se llama Roszman, tiene apellido alemán pero es español.
JC: Hablando con Garcia Velarde en Madrid (Catedrático de Física en la Complutense, natural de Almería), me explicó que cuando crearon una universidad pública en Almería, una región agrícola con muchas industrias de fabricación de tomates y otras hortalizas en invernaderos, deberían haber intentado la creación de un centro de excelencia en agricultura para que la universidad tuviera una función social. De eso nada, lo primero que querían, su interés principal, era empezar con la Facultad de Derecho. También hay una universidad en Albacete, una ciudad famosa por su cuchillos. Lo que tendría que tener es un centro de investigación y desarrollo en mecánica y materiales para perfeccionar el acero y, por lo tanto, los cuchillos. Pues de eso nada.
MC: Mi opinión es la
siguiente. Se trata del sistema americano que es igual al canadiense. El
sistema americano estaba preparado para lo que te voy a decir ahora. Debido al
aumento de la vida media, de la riqueza de los pueblos en los países
industriales, y no sólo industriales, sino también en toda Sudamérica, incluso
en otros sitios como Grecia, se ha creado una presión social enorme para
proporcionar una educación universitaria a todos los jóvenes. Esto también
beneficia al Estado, porque es una manera de disminuir el desempleo. Es una
manera de poner a los jóvenes en un corral y tenerlos ocupados. Lo malo es que
en la mayoría de los sistemas universitarios europeos, estos estudios conducen
a un título profesional, y los estudiantes al terminar esperan poder encontrar
trabajo en esa profesión. Este es un problema enorme, porque en la mayoría de
las universidades europeas rige el sistema napoleónico, es decir que las
universidades se crearon para formar a profesionales, pero sólo se necesita un
número relativamente pequeño de ellos. Mientras que en Estados Unidos las
universidades surgieron de los inmigrantes, que querían dar a sus hijos una
educación, pero con un sistema mucho
más amplio y democrático. Lo que las americanos crearon en sus universidades fue el sistema de la Edad
Media, basado en las artes liberales, lo que en España se llama humanidades.
Con esta educación en artes liberales, dentro de la cual te puedes especializar incluso en ingeniería y ciencias,
puedes obtener un título de bachelor of arts o bachelor of sciences
a los veintidos años, pero esto no te da derecho a ejercer ninguna profesión.
De alguna manera se metió en la cabeza de esta gente que aunque tuvieran
estudios en ingeniería, exagerando, luego podían conducir un taxi. La idea era
que aunque fueran ingenieros y manejaran un taxi, serían mucho más felices que
si manejaran un taxi sin tener estudios universitarios. Esta educación general,
liberal, con una especialidad que incluso podrían haberla practicado en la
industria, pero que en muchos casos no lo consiguen, es buena para la gente y
algo digno de elogio. La universidad americana ya funcionaba así cuando surgió esta demanda social,
democrática, para dar a todos los jóvenes una educación universitaria. Cuando
esta demanda social llegó a Europa, las universidades continentales europeas,
la mayoría napoleónicas, formaban profesionales para el ejército y la
industria, y las alemanas formaban profesionales para la investigación. Se
encontraron que con el sistema que tenían no estaban en condiciones de absorber
a todos los jóvenes, y colocarlos en un corral donde estuvieran haciendo algo,
formando su “espíritu”, hasta los veintidós años, con el fin de tenerlos fuera
de la fuerza de trabajo y darles una cierta aura. Y este es el problema, si tú
creas una universidad profesional como lo son todas las universidades
europeas...
JC: Las continentales.
MC: Bueno Las
inglesas tampoco son exactamente como las americanas. Están un poco
profesionalizadas. Pero son más próximas a las americanas que las
continentales, evidentemente. Tienes que decidir lo que vas a enseñar a los
profesionales en esta o aquella carrera, porque luego tienen que encontrar
empleo. Esto tiene que ir ajustándose
paulatinamente, pero claro hay un desfase en el tiempo, desde el momento en que
tú dices tenemos demasiados médicos y reduces el número de plazas en las
facultades de medicina. Pero pasados cinco años, ha bajado el número de médicos
y luego te encuentras con el problema
de que no hay suficientes médicos. Esto es una especie de inestabilidad
periódica, pasa constantemente aquí (Alemania) con los maestros; se determina
que hay demasiados, se reduce su número, y al cabo de cinco años no hay
bastantes maestros. Este tipo de previsiones es muy difícil de hacer. La
solución es introducir un sistema de educación liberal, que te da una formación
general, lo cual es muy importante en una sociedad democrática. Pero ¿cómo se
introduce este sistema en la Europa continental?. En Francia de alguna manera
tiene que funcionar también así, ya que hay una cantidad enorme de
universidades, 80 o algo así, ninguna
privada, porque en Francia sólo hay universidades públicas. De éstas,
sólo las grandes écoles en París y unas 3 o 4 en provincias tienen algún
impacto en la ciencia. ¿Qué es lo que hace la demás gente?
MC: Hay un problema
en las sociedades modernas complejas, el problema fiscal. Las universidades
privadas tienen que ser fundaciones sin fines de lucro, con los mismos
beneficios fiscales que en los Estados Unidos. Si obtienes el estatus de
fundación sin fines de lucro, esto te da unas exenciones fiscales que son
esenciales para la existencia y funcionamiento de la universidad. Si por
ejemplo tuvieras un impuesto sobre la propiedad, que tuviera que pagar Harvard,
debido a sus extensas propiedades inmobiliarias en el campus, Harvard no podría
funcionar. Como no pagan impuestos sobre la propiedad inmobiliaria, esto crea
tensiones con las ciudades en donde están situadas, y en algún momento algunas
universidades de forma voluntaria se han ofrecido a pagar impuestos a la ciudad
para compensarles por los servicios que reciben. Si una casa familiar de 4 o 5
habitaciones paga de 1.000 a $2.500 de impuestos anuales, imagínate si Harvard
tuviera que pagar impuestos sobre la propiedad, tendría que pagar como mínimo
500 millones de dólares anuales. Pero como es una fundación sin fines de lucro,
no tiene que pagar impuestos de la propiedad.
JC: Este es un tema
esencial. Hay una universidad privada en Madrid, la Antonio de Nebrija, que ha
sido fundada por individuos e instituciones que tienen el espíritu y la
ambición de crear una universidad sin fines de lucro. Están terriblemente
perjudicados por los impuestos, porque si tienen alguna plusvalía, el gobierno
les cobra impuestos. Lo que se les ocurre al gobierno español es darles tomos enteros en los que se describen en
detalle los planes de estudio, las asignaturas que tienen que enseñar, etc.
MC: Estamos hablando
de un tema muy complejo de política fiscal. En España hay mucha gente que ha
ganado muchísimo dinero en los años 60, y algunas de estas personas se han
muerto en los años 70 y 80. Esto plantea la cuestión de lo que ocurre con el
impuesto sobre la sucesión. No sé cómo está este tema en España, pero me parece
que es muy bajo.
JC: El tema de la
herencia en España es pura Edad Media. Hay un caso único que ilustra este
problema. Estoy hablando de la Fundación Ramón Areces. Ramón Areces fue el
fundador de El Corte Inglés, y era el accionista mayoritario de esta compañía.
No me acuerdo ahora si era un hombre soltero o casado, el caso es que no tuvo
hijos. Entonces Ramón Areces crea su fundación, y por esta circunstancia
excepcional de no tener hijos, puede dejar toda su fortuna a la fundación. La
ley de herencia en España en general, no conozco las particularidades de
Cataluña o Navarra, es pura Edad Media. Vamos a hacer una hipótesis, si tú al
morir dejas una herencia de 100 millones de euros, los dos tercios tienen que
ir forzosamente a tus hijos, por ley, no hay opción. Entonces, ¿cómo es
posible crear una fundación, como la de David y Lucille Packard (co-fundador de
Hewlett-Packard)? Esta tiene ahora un patrimonio del orden de 8 millardos de
dólares, porque el matrimonio Packard dejó lo que les dio la gana, supongo que
el 95% de su dinero a la fundación, y dejaron el 5% a los hijos para que cada
uno pueda tener cinco o 10 millones de dólares. Esto no es posible en España.
MC: Aquí (Alemania)
lo que tienen los hijos es la cuarta parte. La mujer tiene ciertos derechos,
pero si ambos están de acuerdo, cuando
ambos cónyuges mueren el 75% de la herencia es de libre disposición. Tanto aquí
como en Estados Unidos el impuesto de sucesión es considerable, creo que en
España es muy bajo. En Estados Unidos después de una cantidad deducible de un
millón de dólares, se paga casi el 50% de impuesto de sucesión. La gente en las
universidades americanas puede obtener un título en “recaudación de fondos” (fund
raising). En las reuniones anuales de la Academia de Ciencias de los
Estados Unidos (MC es miembro de número), como muchos académicos tienen dinero
y ya son mayores, la edad media son unos 65 años, hay muchos académicos de 70 y
80 años y en los últimos años han traído a las reuniones unos consultores de
Boston. Organizan una sesión informativa para los académicos en donde les
explican lo que pueden hacer con el dinero cuando mueran, lo del testamento. Y
les dicen así brutalmente, “¿están seguros que quieren que sus hijos hereden su
dinero? Saben, pueden ser unos sinvergüenzas, ¿por qué no se lo dejan a la
academia? Pueden construir unas biblioteca o una sala que lleven sus nombres”,
y les explican la cantidad de dinero en impuestos que se pueden ahorrar en la herencia si dejan su dinero a la academia
en vez de a sus hijos.
JC: Tendrán menos impuestos si se lo dan a la academia.
MC: No hay ningún impuesto si
se lo dan a la academia.
JC: Me da la
impresión de que el gobierno no es consciente de estas cuestiones, de la
importancia capital de las instituciones sin fines de lucro, y del impacto que
tiene sobre ellas el tema fiscal y el de la herencia. Siguen obsesionados por
la publicación de los libros con el contenido de las asignaturas, por el
maldito tema de los títulos oficiales, que es un concepto que repiten tanto que
se autosugestionan. Para clarificar este punto concreto, menciono la cuestión
de las escuelas post-graduadas de negocios en España. Son escuelas privadas que
conceden títulos de master no oficiales; es decir, tienen programas
de estudios fuera del alcance de los burócratas de los gobiernos central o
autonómicos. ¿Para qué sirven estos títulos no oficiales?. Según
datos de 2002, los sueldos de sus graduados varían entre los 105.000 euros
anuales para los del IESE y los 79.000 euros los de ESADE. Pues para eso.
Muchos padres españoles no asumen esto, y quieren para sus hijos un título
oficial. Los empresarios de la enseñanza se sirven de esto para ganar dinero.
JC: Raman puede ser
un tema interesante para España. El tema indio, de los hindúes. Es un tema
candente en Estados Unidos, están copando Estados Unidos. Lo he comentado
recientemente con un profesor de la Harvard Business School, al que
pregunté: “¿Qué es lo que pasa con los indios? Antes estaban de programadores
en California y ahora los puedes ver en todas partes, de catedráticos en las
universidades de élite, de analistas financieros en Wall Street, de presidentes
de compañías tecnológicas, etc.” Este profesor me dijo: “Sí, en Harvard
Business School una proporción importante de los catedráticos son indios.”
Y yo le pregunté: “¿Cree usted que esto es el resultado del sistema educativo
establecido por los ingleses en la India?” Su respuesta fue típicamente
americana: “yo no sé si es el resultado del sistema educativo instituido por
los ingleses, lo único que sé es que los licenciados o ingenieros de las
universidades indias tienen una formación excelente y una parte importante de
los estudiantes de post-grado en Estados Unidos son indios.”
MC: Este es un tema un poco largo. Un primer
punto importante es el relativo a la programación y al software, hay una
cuestión especifica de los indios y ésta es el sistema de castas. Los brahmines
no pueden hacer trabajo manual de ingeniero, para eso hay otra casta inferior
que lo hace. Las autoridades
competentes, o quien sea, han establecido que hacer software no es
ensuciarse las manos, sino que es trabajo intelectual. Los brahmines en general
es gente que tiene dinero, y por tanto tienen una educación bastante buena.
Esta gente que hasta entonces eran unos rácanos, ya que no hacían nada porque
no podían trabajar con las manos, por ser denigrante, han encontrado un sitio
en el mercado laboral que les permite hacer trabajo útil. Esto es un tema
exclusivamente específico de los indios. El segundo punto. Hay que tener en
cuenta que la India es un país muy grande con una población próxima a los 1.000
millones de habitantes. Hay un número grande de colleges, desde muy
buenos a muy malos. Y hay mucho embaucador, es decir, engañan sobre sus
calificaciones. Escriben una carta, y tal y cual. De alguna manera creo que los
americanos se han percatado, es fundamental el poder evaluar a esta gente.
Claro que cuando los nombran profesor de Harvard, tienen que tener un currículum.
Pero a los estudiantes graduados, es fundamental evaluarlos. Cuando tienes
profesores indios, los pueden evaluar
inmediatamente. Yo he tenido algunos muy buenos, tres o cuatro muy
buenos, uno de ellos fantástico. Además una persona humanamente muy buena, con
la cual tengo relaciones personales fuertes e íntimas, y le puedo preguntar
cualquier cosa, está en la India, en Bangalore. Hizo prácticamente su carrera
aquí (Alemania), y luego se fue para allá. A este individuo le ofrecieron una
cátedra patrocinada (endowed chair) en la universidad de Pittsburg, y
después de mucho pensárselo no la aceptó, porque ya tenía la familia y estaba
muy bien situado en Bangalore. No quería ir a Estados Unidos, y tener que
empezar a solicitar contratos de investigación, se le hacía un poco
difícil, y después de pensárselo mucho,
no la aceptó. Debe tener 50 años ahora. Es un tipo muy bueno. Pero respecto a
los científicos indios, yo no he tomado nunca a ninguno sin consultar a una
persona india de experiencia y reconocida calidad y que conozca el sistema, y
que me diga si son buenos o no.
JC: ¿Consultas con un profesional indio?
MC: Sí, generalmente
con un profesor indio en Estados Unidos. Si han estudiado en Estados Unidos, ya
los puedes evaluar. Esto es lo mismo que cuando un profesor americano te
pregunta: ¿What is sobresaliente?, o ¿what is matrícula de honor?
Claro, tu lo sabes enseguida y puedes,
más o menos sobre la base de los cursos que ha tomado, hacer un juicio sobre un
estudiante español. Esto no quiere decir que el tipo sea creativo o poco
creativo, pero los podemos juzgar a los españoles y, si no estás seguro, puedes
hacer una llamada telefónica.
JC: Estábamos hablando de los indios
MC: Volvamos al caso
de los indios. Hemos hablado de los brahmines, y de que es muy importante
seleccionarlos, hay gente buena. Hay una tradición científica que, en el campo
de la física, se debe a una persona, a Raman. Hay más, está el caso de Bose,
pero Bose nunca alcanzó mucha visibilidad. Luego hay los astrofísicos, el más
prominente es Chandrasekhar (premio Nobel), que hizo su trabajo principal en
Estados Unidos en Chicago. Por trabajo hecho en la India, yo cito siempre a
Raman para impresionar a la gente. Tengo una fotografía de Raman muy folklórica
y la uso a menudo cuando doy una conferencia sobre espectroscopía Raman. Digo: aquí tenéis al único premio Nobel de
Física por trabajo hecho en el tercer mundo. No sólo en el tercer mundo, sino
bajo régimen colonial, aquélla era la época inglesa. Inmediatamente después de
descubrir el efecto Raman en 1928, que fue bastante sonado, y además Raman era
bastante bueno para las relaciones públicas, le dieron el premio Nobel en 1930.
Pues bien, antes de que le dieran el premio Nobel, los ingleses le hicieron Sir.
Esto significa que inmediatamente había alguien en Inglaterra a nivel de la
Casa Real, o del gobierno, pero fundamentalmente era el rey quien concedía
estos honores, que buscaban a gente en todo el imperio y si destacaban en alguna
cosa que lo mereciera, los hacían Sir. El premio Nobel de Literatura
reciente, nacido en Trinidad de padres hindúes, ya era Sir antes del
premio Nobel. Los identifican antes. En la India esto llevó a la toma de
conciencia de que la física podía ser practicada por los jóvenes indios
inteligentes, y que había posibilidades de obtener éxito. Raman se quedó toda
su vida en la India, hizo una gran carrera, no sólo descubrió el efecto Raman,
sino que ha dejado una obra muy extensa que ha sido recogida en cinco
volúmenes, los tengo por esos estantes. Un hindú hoy en día sabe que puede
destacar en física, tanto en la India como en el extranjero. Y esto es muy
importante. Mientras que la gente en España puede adoptar la actitud de que “es
que nosotros no valemos, o que inventen ellos”, y todas esas cosas. Un caso
opuesto al de la India por su población minúscula, es el de Nueva Zelanda, un
país con 3 millones y pico de habitantes. Hay gran cantidad de brillantes
físicos neozelandeses en el extranjero. Hay alguno en Nueva Zelanda, pero la
gente mejor está toda en el extranjero. Extranjero significa, claro, la
peregrinación es siempre la misma, Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra, y de
Inglaterra a Canadá o Estados Unidos. Siempre dentro del imperio británico o del
mundo de habla inglesa. Bueno ahora que me acuerdo, hubo un neozelandés que
estuvo aquí en Alemania, un meteorólogo que es la persona que más sabe de
Auroras Boreales. Todo esto viene, en el caso de Nueva Zelanda estoy
convencido, de la persona de Rutherford.[5]
Rutherford nació en Nueva Zelanda, y era hijo de unos granjeros. Estudió física
en Nueva Zelanda, porque los ingleses habían establecido desde mediados del
siglo XIX en Nueva Zelanda un sistema de educación increíble. Tenían
universidades, e incluso enviaban los
exámenes por barco para que fueran calificados en Londres. Las notas las
enviaban ya por telégrafo. Uno de esos barcos, cargado de exámenes a
calificar, se hundió. Conozco muy bien
todos estos detalles, porque he leído una biografía muy buena de
Rutherford escrita por un neozelandés.
Rutherford después de graduarse en Nueva Zelanda, se fue Inglaterra, de
Inglaterra se fue a Canadá de profesor, y luego regresó a Inglaterra. Preparé
una charla sobre Rutherford para los postres de una cena en Nueva Zelanda.
Rutherford ha ejercido una gran influencia sobre los jóvenes neozelandeses. Te
puedo citar diez neozelandeses de grandísima categoría en física.
JC: Sobre el tema de
los neozelandeses, todos siguen el mismo modelo. Estudian la licenciatura en
Nueva Zelanda y luego tienen que ir fuera.
MC: Tienen unas
nueve universidades, pero la cantidad de gente que pueden absorber es pequeña.
Tienen tres o cuatro universidades prominentes, el resto es el típico college
para que sirva de corral para los jóvenes. Pero el ejemplo de Rutherford ha
sido muy importante para el desarrollo de toda esta gente. De las revistas que
hemos visto hoy, las de física son muy pocas, la mayoría son de medicina. Debe
haber muchísimos médicos neozelandeses en el extranjero. ¿Qué es lo que les
queda? Unas treinta revistas de gran categoría que se publican en un país de
menos de 4 millones de habitantes. Además, Nueva Zelanda es exportadora de
tecnología punta en algunas especialidades, como protección sísmica de
edificios, energía geotérmica, superconductores de alta temperatura e
instrumental científico.
MC: Bueno, teníamos
lo de las figuras ejemplares ("role models"). Los premios Príncipe de
Asturias servían para identificar algunas figuras ejemplares. Hay un premio de
investigación científica y técnica. Hay uno de las artes. Hay otro del deporte.
Hay otro de literatura. Otro de las
ciencias sociales. Otro de la concordia. Otro a la colaboración internacional.
No sé si hay alguno más. Uno sólo de investigación científica y técnica. Hasta
ahora, con buen criterio, el premio de investigación científica y técnica se
tenía que conceder a alguna persona que tuviera alguna conexión con la cultura
española o iberoamericana. Esto servía para identificar a alguna figura
ejemplar en España y en Iberoamérica. Por esta razón, este premio tenía, más
aún en Iberoamérica, un gran prestigio, y se lo habían dado a gente buena,
bastante buena. De repente, se les ha metido en la cabeza que esto es demasiado
restringido y que hay que internacionalizarlo, y, ¿para qué sirve esto?, para nada. O sea se lo dan a Gallo y a
Montagnier, por el descubrimiento del retrovirus del SIDA, con la controversia
de quién fue el que lo descubrió. Otro año se lo dan a los del genoma, a
Celera, todavía más controvertido. Además no se sabe cuántos de los datos del
genoma son falsos. Estos premios servían antes para crear figuras ejemplares.
El premio Príncipe de Asturias entonces era más visible.
MC: La estación
espacial internacional. Esta estación está siendo construida en el espacio y,
sin tener en cuenta los retrasos ya acaecidos, se preveía que estaría
ensamblada en 2004. Para ese año se deberían haber montado los módulos de
laboratorio de EE.UU., Japón, Europa y Rusia, junto con el brazo robótico de
Canadá. El programa se enfrenta a dificultades críticas por haber incurrido en
gastos por encima del presupuesto que ascienden a miles de millones de dólares,
y todavía no se sabe cuál va a ser el coste final. Inicialmente el presupuesto
era de $14.000 millones, y hasta ahora ya ha costado unos $35.000 millones, y
se prevé que se completará en 2008. Debido a esto, el 17 de enero de 2002 ha
jurado el cargo como nuevo jefe de la NASA, Sean O’Keefe, cuya misión es, en
breve, cortar esta hemorragia. Por tanto, debido a la credibilidad perdida por
la NASA en 2001, no se sabe cuál va a ser la configuración final de la estación
espacial internacional ni qué parte del programa inicial de investigación va a
llevarse a cabo. Todavía no se sabe lo que se va a sacar de ella. La única
investigación en la estación espacial que requiere tripulación es el estudio
del organismo humano en el espacio, lo cual significa esencialmente que un
astronauta le tome el pulso a otro. ¿Cómo es posible dar un premio a la
cooperación internacional a un proyecto como la estación espacial cuya forma
final y cuyos resultados no son previsibles?.
JC: Sí, te voy a
explicar la razón. Es que está Duque metido, Pedro Duque, el astronauta
español. Hay unas quejas muy fuertes
con relación al coste de esta estación espacial internacional. Tienen unas
desviaciones del presupuesto increíbles, que están fuera de toda mesura
MC: La cosa realmente es muy controvertida. Hay muchos científicos que opinan que con el Space Lab se obtuvieron muy pocos resultados. Además, como había espacio y dinero para hacer cosas y podías hacer lo que te daba la gana, se metió mucho aventurero científico.
JC: Es un problema
lo del papanatismo, ¿te acuerdas
del accidente del transbordador
espacial Challenger en 1986 en el que murieron siete astronautas?. Feynman (premio Nobel de Física) estuvo en
la comisión de investigación. Criticaba que algunos científicos de segunda fila
afirmaban, como si fuera lo máximo: “soy investigador de la NASA.” Nunca publicaron un artículo científico
importante. No se sabía exactamente lo que era la investigación de la NASA.
Este tema se ha planteado de nuevo, con la catástrofe del transbordador
Columbia, acaecida en febrero de 2003. Los transbordadores espaciales son de
hecho una manifestación del orgullo nacional, y no han conseguido avances
significativos como los logrados con los satélites y sondas espaciales sin
tripulación (satélites de comunicaciones, telescopio Hubble, la sonda Odyssey
de exploración de Marte, etc.). Originalmente se había previsto un coste de $5
millones actuales por lanzamiento, pero de hecho el coste hoy en día es del
orden de $500 millones; esto hace que las empresas contratistas estén
encantadas con los lanzamientos.
JC: El tema de la tecnología. Tú mismo has dicho que hasta la Segunda
Guerra Mundial, no había mucha ciencia en Estados Unidos. Entonces se llevan a
cabo muchos proyectos tecnológicos, dos de los más conocidos son el proyecto de
la bomba atómica y la investigación aplicada sobre el radar. En esta última
participaron muchos físicos distinguidos, como Schwinger (premio Nobel de
Física). ¿Qué lección se aprende de esto? Que en Estados Unidos el dinero
público se libera a raudales cuando, como consecuencia de la investigación
aplicada durante la Segunda Guerra Mundial, los científicos demuestran que
pueden aportar algo tangible a la sociedad. Como consecuencia de esto, después
de la guerra fondos públicos muy importantes se dedican a la investigación, no
ya aplicada, sino también a la investigación básica. Pero a lo que yo me
refiero ahora es que, primero los científicos demuestran la valía de su
aportación a la sociedad, y como consecuencia de esto, las autoridades públicas
comienzan a liberar fondos considerables para la gran ciencia.
MC: La demostración
que tú dices de la utilidad de los científicos para la guerra en los Estados
Unidos sólo fue posible porque ya había una base bastante grande de ciencia fundamental. El laboratorio de
radiación de MIT no pudo crearse por decreto. En MIT estaba Slater que era un
genio de la física muy, muy básica, que hacía cálculos de estructuras de
bandas, y al comenzar la guerra se puso a hacer cálculos de microondas de
radar, que eran prácticamente lo mismo. Pero no se habría metido en el cálculo
de microondas si no hubiera sido por la guerra. A Schwinger (premio Nobel,
véase el capítulo 3) lo pusieron en el laboratorio de radiación, pero Schwinger
a los diecinueve años ya había hecho el cálculo de la radiación del sincrotrón.
En aquella época esto era música celestial, porque no había la menor
probabilidad de que se construyera un sincrotrón para usar su radiación. Y
otros muchos fueron al laboratorio de radiación; es decir, antes de que
comenzara la guerra había ya una ciencia básica muy importante.
JC: Es verdad, pero desde el punto de vista de apoyos financieros, estas actividades básicas constituían algo de poca envergadura. Por ejemplo, en Stanford en los años treinta no había nada. No había dinero. Conozco el d