JC: Hablando con Garcia Velarde en Madrid (Catedrático de Física en la Complutense, natural de Almería), me explicó que cuando crearon una universidad pública en Almería, una región agrícola con muchas industrias de fabricación de tomates y otras hortalizas en invernaderos, deberían haber intentado la creación de un centro de excelencia en agricultura para que la universidad tuviera una función social. De eso nada, lo primero que querían, su interés principal, era empezar con la Facultad de Derecho. También hay una universidad en Albacete, una ciudad famosa por su cuchillos. Lo que tendría que tener es un centro de investigación y desarrollo en mecánica y materiales para perfeccionar el acero y, por lo tanto, los cuchillos. Pues de eso nada.
MC: Mi opinión es la
siguiente. Se trata del sistema americano que es igual al canadiense. El sistema
americano estaba preparado para lo que te voy a decir ahora. Debido al aumento
de la vida media, de la riqueza de los pueblos en los países industriales, y no
sólo industriales, sino también en toda Sudamérica, incluso en otros sitios
como Grecia, se ha creado una presión social enorme para proporcionar una
educación universitaria a todos los jóvenes. Esto también beneficia al Estado,
porque es una manera de disminuir el desempleo. Es una manera de poner a los
jóvenes en un corral y tenerlos ocupados. Lo malo es que en la mayoría de los
sistemas universitarios europeos, estos estudios conducen a un título
profesional, y los estudiantes al terminar esperan poder encontrar trabajo en
esa profesión. Este es un problema enorme, porque en la mayoría de las universidades
europeas rige el sistema napoleónico, es decir que las universidades se crearon
para formar a profesionales, pero sólo se necesita un número relativamente
pequeño de ellos. Mientras que en Estados Unidos las universidades surgieron de
los inmigrantes, que querían dar a sus hijos una educación, pero con un sistema mucho más amplio y democrático. Lo
que las americanos crearon en sus
universidades fue el sistema de la Edad Media, basado en las artes
liberales, lo que en España se llama humanidades. Con esta educación en artes
liberales, dentro de la cual te puedes
especializar incluso en ingeniería y ciencias, puedes obtener un título
de bachelor of arts o bachelor of sciences a los veintidos años,
pero esto no te da derecho a ejercer ninguna profesión. De alguna manera se
metió en la cabeza de esta gente que aunque tuvieran estudios en ingeniería,
exagerando, luego podían conducir un taxi. La idea era que aunque fueran
ingenieros y manejaran un taxi, serían mucho más felices que si manejaran un
taxi sin tener estudios universitarios. Esta educación general, liberal, con
una especialidad que incluso podrían haberla practicado en la industria, pero
que en muchos casos no lo consiguen, es buena para la gente y algo digno de
elogio. La universidad americana ya funcionaba así cuando surgió esta demanda social, democrática, para dar a todos
los jóvenes una educación universitaria. Cuando esta demanda social llegó a
Europa, las universidades continentales europeas, la mayoría napoleónicas,
formaban profesionales para el ejército y la industria, y las alemanas formaban
profesionales para la investigación. Se encontraron que con el sistema que
tenían no estaban en condiciones de absorber a todos los jóvenes, y colocarlos
en un corral donde estuvieran haciendo algo, formando su “espíritu”, hasta los
veintidós años, con el fin de tenerlos fuera de la fuerza de trabajo y darles
una cierta aura. Y este es el problema, si tú creas una universidad profesional
como lo son todas las universidades europeas...
JC: Las continentales.
MC: Bueno Las
inglesas tampoco son exactamente como las americanas. Están un poco
profesionalizadas. Pero son más próximas a las americanas que las
continentales, evidentemente. Tienes que decidir lo que vas a enseñar a los
profesionales en esta o aquella carrera, porque luego tienen que encontrar
empleo. Esto tiene que ir ajustándose
paulatinamente, pero claro hay un desfase en el tiempo, desde el momento en que
tú dices tenemos demasiados médicos y reduces el número de plazas en las
facultades de medicina. Pero pasados cinco años, ha bajado el número de médicos
y luego te encuentras con el problema
de que no hay suficientes médicos. Esto es una especie de inestabilidad
periódica, pasa constantemente aquí (Alemania) con los maestros; se determina
que hay demasiados, se reduce su número, y al cabo de cinco años no hay
bastantes maestros. Este tipo de previsiones es muy difícil de hacer. La
solución es introducir un sistema de educación liberal, que te da una formación
general, lo cual es muy importante en una sociedad democrática. Pero ¿cómo se
introduce este sistema en la Europa continental?. En Francia de alguna manera
tiene que funcionar también así, ya que hay una cantidad enorme de
universidades, 80 o algo así, ninguna
privada, porque en Francia sólo hay universidades públicas. De éstas,
sólo las grandes écoles en París y unas 3 o 4 en provincias tienen algún
impacto en la ciencia. ¿Qué es lo que hace la demás gente?
MC: Hay un problema
en las sociedades modernas complejas, el problema fiscal. Las universidades
privadas tienen que ser fundaciones sin fines de lucro, con los mismos
beneficios fiscales que en los Estados Unidos. Si obtienes el estatus de
fundación sin fines de lucro, esto te da unas exenciones fiscales que son esenciales
para la existencia y funcionamiento de la universidad. Si por ejemplo tuvieras
un impuesto sobre la propiedad, que tuviera que pagar Harvard, debido a sus
extensas propiedades inmobiliarias en el campus, Harvard no podría funcionar.
Como no pagan impuestos sobre la propiedad inmobiliaria, esto crea tensiones
con las ciudades en donde están situadas, y en algún momento algunas
universidades de forma voluntaria se han ofrecido a pagar impuestos a la ciudad
para compensarles por los servicios que reciben. Si una casa familiar de 4 o 5
habitaciones paga de 1.000 a $2.500 de impuestos anuales, imagínate si Harvard
tuviera que pagar impuestos sobre la propiedad, tendría que pagar como mínimo
500 millones de dólares anuales. Pero como es una fundación sin fines de lucro,
no tiene que pagar impuestos de la propiedad.
JC: Este es un tema
esencial. Hay una universidad privada en Madrid, la Antonio de Nebrija, que ha
sido fundada por individuos e instituciones que tienen el espíritu y la
ambición de crear una universidad sin fines de lucro. Están terriblemente
perjudicados por los impuestos, porque si tienen alguna plusvalía, el gobierno
les cobra impuestos. Lo que se les ocurre al gobierno español es darles tomos enteros en los que se describen en
detalle los planes de estudio, las asignaturas que tienen que enseñar, etc.
MC: Estamos hablando
de un tema muy complejo de política fiscal. En España hay mucha gente que ha
ganado muchísimo dinero en los años 60, y algunas de estas personas se han
muerto en los años 70 y 80. Esto plantea la cuestión de lo que ocurre con el
impuesto sobre la sucesión. No sé cómo está este tema en España, pero me parece
que es muy bajo.
JC: El tema de la
herencia en España es pura Edad Media. Hay un caso único que ilustra este
problema. Estoy hablando de la Fundación Ramón Areces. Ramón Areces fue el
fundador de El Corte Inglés, y era el accionista mayoritario de esta compañía.
No me acuerdo ahora si era un hombre soltero o casado, el caso es que no tuvo
hijos. Entonces Ramón Areces crea su fundación, y por esta circunstancia
excepcional de no tener hijos, puede dejar toda su fortuna a la fundación. La
ley de herencia en España en general, no conozco las particularidades de
Cataluña o Navarra, es pura Edad Media. Vamos a hacer una hipótesis, si tú al
morir dejas una herencia de 100 millones de euros, los dos tercios tienen que
ir forzosamente a tus hijos, por ley, no hay opción. Entonces, ¿cómo es
posible crear una fundación, como la de David y Lucille Packard (co-fundador de
Hewlett-Packard)? Esta tiene ahora un patrimonio del orden de 8 millardos de
dólares, porque el matrimonio Packard dejó lo que les dio la gana, supongo que
el 95% de su dinero a la fundación, y dejaron el 5% a los hijos para que cada
uno pueda tener cinco o 10 millones de dólares. Esto no es posible en España.
MC: Aquí (Alemania)
lo que tienen los hijos es la cuarta parte. La mujer tiene ciertos derechos,
pero si ambos están de acuerdo, cuando
ambos cónyuges mueren el 75% de la herencia es de libre disposición. Tanto aquí
como en Estados Unidos el impuesto de sucesión es considerable, creo que en
España es muy bajo. En Estados Unidos después de una cantidad deducible de un
millón de dólares, se paga casi el 50% de impuesto de sucesión. La gente en las
universidades americanas puede obtener un título en “recaudación de fondos” (fund
raising). En las reuniones anuales de la Academia de Ciencias de los
Estados Unidos (MC es miembro de número), como muchos académicos tienen dinero
y ya son mayores, la edad media son unos 65 años, hay muchos académicos de 70 y
80 años y en los últimos años han traído a las reuniones unos consultores de
Boston. Organizan una sesión informativa para los académicos en donde les
explican lo que pueden hacer con el dinero cuando mueran, lo del testamento. Y
les dicen así brutalmente, “¿están seguros que quieren que sus hijos hereden su
dinero? Saben, pueden ser unos sinvergüenzas, ¿por qué no se lo dejan a la academia?
Pueden construir unas biblioteca o una sala que lleven sus nombres”, y les
explican la cantidad de dinero en impuestos que se pueden ahorrar en la herencia si dejan su dinero a la academia
en vez de a sus hijos.
JC: Tendrán menos impuestos si se lo dan a la academia.
MC: No hay ningún impuesto si
se lo dan a la academia.
JC: Me da la
impresión de que el gobierno no es consciente de estas cuestiones, de la
importancia capital de las instituciones sin fines de lucro, y del impacto que
tiene sobre ellas el tema fiscal y el de la herencia. Siguen obsesionados por
la publicación de los libros con el contenido de las asignaturas, por el
maldito tema de los títulos oficiales, que es un concepto que repiten tanto que
se autosugestionan. Para clarificar este punto concreto, menciono la cuestión
de las escuelas post-graduadas de negocios en España. Son escuelas privadas que
conceden títulos de master no oficiales; es decir, tienen programas
de estudios fuera del alcance de los burócratas de los gobiernos central o
autonómicos. ¿Para qué sirven estos títulos no oficiales?. Según
datos de 2002, los sueldos de sus graduados varían entre los 105.000 euros
anuales para los del IESE y los 79.000 euros los de ESADE. Pues para eso.
Muchos padres españoles no asumen esto, y quieren para sus hijos un título
oficial. Los empresarios de la enseñanza se sirven de esto para ganar dinero.