LA ENDOGAMIA EN LOS DISTINTOS PAISES Y LA HABILITACION ALEMANA

 

José Canosa: En un entorno tan complejo como una universidad, parece ser que las cosas  informales son las que funcionan mejor.

 

Manuel Cardona: Cuando sale una plaza de catedrático dentro de una universidad alemana, los profesores que han hecho la habilitación allí ni la solicitan. Porque aunque no hay una ley escrita, hay una tradición de que el profesor tiene que ir a otra universidad distinta de aquélla en la que obtuvo su habilitación. Este es un control tardío de la endogamia. En España no hay ninguno. En Estados Unidos ese control tiene lugar mucho antes, cuando terminas la licenciatura tienes que ir a hacer el doctorado a otra universidad. No sé cómo es Inglaterra. En Francia hay las oposiciones al CNRS y no sé cómo funciona.

 

JC: En Estados Unidos tampoco es muy común que un individuo que haga una estancia post-doctoral (post-doc) en una universidad consiga necesariamente un puesto permanente en la misma universidad.

 

MC: Los mejores lo consiguen. En cambio por bueno que sea uno, no se queda a hacer el doctorado en el mismo sitio donde ha hecho la licenciatura.

 

JC: Hay una historia muy interesantes relativa a Feynman (premio Nobel). Está contada por él mismo, en uno de sus dos libros autobiográficos. Hizo su licenciatura en MIT y le gustó mucho. Cuando terminó, fue a hablar con Slater, que era entonces jefe del Departamento de Física en MIT. Feynman le dijo que quería hacer el doctorado allí, y Slater le preguntó por qué. Feynman le contestó que MIT era una de las mejores universidades de Estados Unidos. Y Slater le dijo: “¿así que eso es lo que crees?”.  “Sí,” le contestó Feynman, y Slater concluyó diciéndole: “pues esa es  la razón por la que tienes que ir a otra universidad, para que averigües si eso es verdad”. (Feynman hizo su doctorado en Princeton, y culminó su carrera como catedrático en Caltech).

 

MC: Volviendo al tema de la endogamia. Aquí en las universidades, después de acabar la  licenciatura, se ofrece a los mejores estudiantes que se queden a hacer el doctorado. Entonces se produce inmediatamente una asimetría porque, hoy en día, se considera un honor pertenecer a un instituto Max Planck comparado con ser profesor de universidad. Cuando un instituto Max Planck hace una oferta a un profesor de una universidad alemana, más del 90% de la gente la acepta. Hay cierta flexibilidad, se pueden llevar a cabo ciertas negociaciones, pero nuestra principal ventaja es que tenemos un presupuesto muy grande. Tenemos dinero para contratar a post-docs sin tener que dar cuentas a nadie. Aunque tenemos los mejores medios, la mejor gente, el mejor entorno, porque podemos traer fácilmente a extranjeros, la gente joven alemana no viene porque los profesores universitarios los presionan para que se queden con ellos. Tanta presión, que una vez me vino un individuo diciéndome que su jefe le dijo que, si se venía a trabajar conmigo, nunca le escribiría una carta de recomendación. O sea chantaje. Por eso, Robert May, antiguo consejero de Tony Blair, publicó un artículo en Science en donde criticada fuertemente a la Sociedad Max Planck porque, por una parte, tenía las mejores instalaciones, la mejor gente y, al no tener ninguna enseñanza obligatoria, la gente tenía más tiempo para dedicarse a los estudiantes de doctorado. Sin embargo, los estudiantes no venían, porque había una cierta barrera, que te he descrito antes. Aunque no había ninguna traba formal, las universidades se oponían a que viniesen sus mejores estudiantes. Y todavía más, si un estudiante hace el doctorado en una universidad, se queda en la misma para hacer la famosa habilitación. El período durante el que hacen  la habilitación se podría comparar en cierto modo al período de assistant professor en Estados Unidos, pero con una diferencia: los que hacen la habilitación aquí, no son independientes, dependen de su profesor. Y luego hay el proceso inverso. Un individuo que hace un doctorado en el Max Planck y que aspire a irse a una universidad para hacer una carrera académica, lo tiene muy difícil, porque tiene que hacer la habilitación y los profesores de universidad son reacios a coger a post-docs que no han hecho el doctorado con ellos.

 

JC: ¿Puedes definir de una manera un poco más precisa lo que es la habilitación?

 

MC: La habilitación alemana ha sido una cosa muy controvertida, y lo sigue siendo. Los planes de reforma universitaria contemplan eliminar la habilitación; no sé si los reglamentos oportunos ya han sido aprobados (la eliminación de la habilitación ha sido rechazada recientemente por la Cámara Alta Federal, Bundesrat, dominada por la oposición cristiano-demócrata). La habilitación consiste en lo siguiente. Después de terminar el doctorado, puedes hacer uno o dos años de post-doc,  y si estás en una universidad tienes que buscarte un profesor que te diga que él cree que tú estás capacitado para ser profesor universitario. Y entonces la habilitación consiste en que trabajas bajo este señor de forma dependiente durante cinco, seis o siete años, en los que tienes que hacer una serie de ejercicios. Normalmente los alemanes van con mucho retraso en cuanto a la edad. Terminan el bachillerato a los veinte años. Luego tienen que hacer un año de servicio militar. Luego entran en la universidad a eso de los 21 años. Los estudios universitarios son muy largos, duran unos seis años, porque, para obtener el diploma, tienes que hacer una especie de tesis y ésta es bastante dura.

 

JC: Esto es como una licenciatura española, más un año obligatorio para hacer la tesina.

 

MC: Exactamente. Terminas a los 26 o 27 años. Luego empiezan a hacer el doctorado, y el doctorado con nosotros les lleva tres o cuatro años. De forma que pueden tener 32 años cuando terminan el doctorado. Y luego, a veces inmediatamente, empiezan con la habilitación, esta puede durar seis o siete años. Tienen que producir algo así como un cuerpo de doctrina que se pueda considerar una contribución importante a la ciencia, y entonces tienen que escribir esta especie de supertesis, en alemán, por lo que no la lee nadie.

 

JC: Ya han hecho el doctorado, algunos han hecho un post-doc. Lo que tendrían que hacer después es trabajo original e independiente.

 

MC: Exactamente. Ahora hay mucha presión para que acepten el trabajo de la habilitación en inglés, pero hasta ahora sólo se podía escribir en alemán.

 

JC: O sea que es como una segunda tesis, según lo has explicado.

 

MC: Te puedo explicar el caso concreto de un colaborador mío que a los 40 años terminó  la habilitación. Para describir la tesis de la habilitación,  había escrito un libro. Quería presentar este libro como tesis de habilitación, lo había publicado Springer-Verlag, y estaba naturalmente en inglés, porque Springer-Verlag no publica libros en alemán. Escribió un prólogo de unas veinte páginas en alemán, y solicitó presentar este libro como tesis de habilitación. Y al principio le dijeron que sí, pero luego uno de los profesores con más fuerza dijo que él había traducido su tesis al alemán, y no veía por qué este individuo no podía hacer lo mismo con su libro. Total que este individuo se pasó seis meses traduciendo su libro al alemán, pagado por los contribuyentes.

 

JC: Todo por el capricho de un profesor.

 

MC: Cierto. Este profesor dijo en efecto: a mí me hicieron la puñeta y yo no veo por qué yo no le voy a hacer la puñeta a él. Con toda la desfachatez. Este estaba amargado, y debía estar psicológicamente tarado. No todos son igual. Hay muchos que no lo hacen.

 

JC: Y una vez que han hecho la habilitación, ¿qué es lo que pasa?.

 

MC: Tienen que hacer un examen, en el que tienen que explicar su tesis de habilitación. Les hacen preguntas, y luego tienen que dar una lección magistral. Los tratan como a niños pequeños. El candidato tiene que proponer tres temas que no sean de su especialidad, y prepararlos en una semana. El tribunal elige uno de los tres y se lo deben notificar el mismo día de la presentación. O sea que tienen una semana para preparar los tres temas. Bueno, hay algunos trucos, tú puedes hacer alguna alusión indirecta al candidato que le indique de forma velada cuál va a ser el tema. Y en el día de la conferencia magistral, se le notifica formalmente cuál de los tres va a ser. Y a veces les hacen repetir la legión magistral, porque al tribunal no les gustó la primera presentación. Esto lo hacen sobre todo a la gente del Max Planck, por rivalidad corporativa; yo he sido testigo de esto.

 

JC: Le aceptan  la lección magistral, ¿Y luego qué?

 

MC: Pues nada, porque no han conseguido una plaza permanente. Leen en los periódicos los anuncios de plazas de profesor que han quedado libres, y las solicitan, hasta que consiguen una. Si han tenido suerte, ya son profesores.

 

JC: Esto es denigrante, es castrar la creatividad.

 

MC: Por eso no hay premios Nobel de Física alemanes por trabajo hecho en Alemania, desde  hace no sé cuánto tiempo. Hay premios Nobel alemanes por trabajos hechos en el extranjero. El último premio Nobel ganado en Alemania lo consiguió von Klitzing en 1985, el cual está aquí. Luego viene el premio Nobel de Bednorz por la superconductividad a altas temperaturas, y luego el de Binnig por el microscopio túnel. Estos dos últimos están en el laboratorio de investigación de IBM en Zurich. Hay otro por el efecto Hall cuántico. Y luego  hay dos premios Nobel alemanes más, uno de ellos está en  Columbia University, y el otro en MIT. A este último le han hecho una oferta para regresar a Alemania, y se negó a venir. Es un chico bastante joven, debe tener  unos 40 años. Y toda esta gente se fue al extranjero para hacer el doctorado o el post-doc y se quedó allí, en Suiza y en Estados Unidos.

 

JC: Esto es denigrante. Es menospreciar el significado de la tesis doctoral.

 

MC: Exactamente. Yo presencié una escena  en la que el candidato estaba dando su lección magistral y la tiza le chirrió al rozar la pizarra. Uno de los miembros del tribunal le interrumpió y le dijo: “perdone, ¿qué es lo que hay que hacer para que la tiza no haga ese ruido?”.  El candidato tenía 42 años. Es absolutamente denigrante. Por esto mucha gente joven prefiere irse al extranjero. Además hay otra cosa interesante. A los 52 años en Alemania ya no te pueden nombrar profesor, tienes que haber conseguido la plaza antes. Ni siquiera por traslado de otra universidad. Y esto es el final de la historia de lo que tienes que hacer para ser profesor en Alemania. Afortunadamente, el Max Planck, al ser una sociedad privada,  puede hacer lo que quiere. Nota que te dan la habilitación a los 42 años, y entonces empiezas a solicitar una plaza de profesor. Cuando vas a conseguir una, eso no se sabe. En Estados Unidos no hay ninguna limitación en este sentido, es perfectamente normal nombrar a  profesores por traslado,  a cualquier edad.

 

JC:  Este profesor de la Harvard Business School que conocí hace unos pocos meses en Madrid tenía más de 52 años, y le habían ofrecido ser decano en la Business School de la Universidad de Michigan.

 

MC: Una vez que yo me jubilé aquí a los 65 años, me han ofrecido plazas permanentes de profesor regular en Estados Unidos. No acepté ninguna, por la familia, por mis cinco nietos. Si no hubiera sido por esto, hubiera aceptado una. Uno de los motivos fundamentales de estas ofertas  es porque soy miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Esto les da mucho prestigio a las universidades y cuenta mucho para que te ofrezcan una plaza. En las guías de los colleges y universidades,  siempre indican cuantos profesores son miembros de la Academia de Ciencias.