JC: Hay que notar
que en España casi todos los científicos tienen la queja perenne de que “no
tenemos medios”. España, sin embargo, ha hecho un cierto esfuerzo, ya que ha
mantenido el CSIC durante 60 años. ¿Eres consciente de alguna contribución del
Consejo a la vida económica del país en los últimos 60 años? ¿Puedes citar
algo?
MC: No.
JC: Es el tema de la falta de tecnología.
MC: Pero toda la
industria creadora e innovadora española es foránea. Toda la tecnología se hace
en los laboratorios extranjeros. Hay algunos laboratorios farmacéuticos en
España en donde se hace investigación. Han sido comprados por los americanos.
Hacen investigación para la empresa central. Investigación significa
administrar fármacos a los conejos para conseguir las licencias de la FDA (Federal
Drug Administration, organismo que autoriza la venta de nuevos fármacos en
los Estados Unidos).
JC: El Centro de
Biología Molecular del Consejo y de la Universidad Autónoma de Madrid produce
bastantes doctores, todos los cuales quiere emplearse en el Centro de Biología
Molecular. No quieren salir al frío, afuera, es una endogamia perpetua. Piden
más fondos para producir más doctores y para que estos doctores se empleen en
el Centro de Biología Molecular. Las multinacionales farmacéuticas han
detectado la presencia de estos doctores en biología y química orgánica en
España, y Glaxo-Smith-Kline, que es la segunda compañía farmacéutica del mundo,
así como Eli Lilly, han establecido laboratorios de investigación en Madrid, en
donde se han empleado algunos doctores en ciencias biomédicas. Investigación de
verdad, conducente al descubrimiento de nuevos fármacos, por medio de la
síntesis y optimización de moléculas nuevas. Pero aquellos doctores que se
nutren de la nómina del Estado siempre hacen dos alegaciones. Dicen que tienen
muy buena ciencia como lo prueban los artículos que publican y exhiben eso,
como justificación única de su existencia. Pero yo afirmo que tiene que haber
unas contribuciones, por ejemplo, haber descubierto una molécula que puedan
citar, pero siempre se limitan a lo mismo, al número de artículos que publican.
Y la segunda. Siempre están con que España dedica el 0,9% del producto interior
bruto a investigación y desarrollo, mientras que en Europa se dedica el 2%.
Creo que deberían verse más resultados tangibles en tecnología, antes de
aumentar los presupuestos.
MC: Hoy en día hay
en España unos cuantos, no muchos, científicos jóvenes entre 35 y 50 años. Son
muy buenos en el campo de la física y estoy seguro que también los hay en otros
campos. Tienen un gran nivel internacional. En el campo de la medicina hay
también gente bastante buena. A esta gente una de dos, o les dices que se vayan
al extranjero, o les pones a enseñar en una escuela elemental. Esta gente es
muy brillante, aunque no hay muchos. La concesión de las subvenciones para la
ciencia podría hacerse de forma más discriminada, esto podría hacerse
seguramente. Esta gente está como digo a nivel internacional, son buenos y
están reconocidos.
JC: A lo que me refiero es, por ejemplo, al número de
doctores que produce el Centro de Biología Molecular; esto es un circuito
cerrado, ya que se producen doctores que luego hay que emplear en el Centro de
Biología Molecular. Esta gente pide continuamente más dinero, para hacer más de
lo mismo, más doctores que revierten otra vez en el Centro. Esta gente tendría
que salir fuera, trabajar en la industria farmacéutica, inventar algún fármaco,
o fundar su propia empresa. Pude observar la cultura del Centro de Biología
Molecular en este respecto. En noviembre del 2001, la Fundación Santillana
organizó en Madrid una semana monográfica sobre el tema Universidad y
Sociedad. Participaron representantes destacados del establecimiento
científico y universitario español, encabezados por Pilar del Castillo, la
Ministra de Educación. Fue de gran interés, con algunas intervenciones
brillantes, como la de Victor Perez-Díaz, coautor de un libro reciente muy importante (Educación Superior y Futuro de España). También habló
Tarrach, el Presidente del CSIC. En el turno de preguntas, una señora con un
alto cargo administrativo en el Consejo habló en términos muy elogiosos del
Centro de Biología Molecular, explicando que algunos de sus miembros habían
creado algunas empresas en colaboración con entidades externas. Y yo le
pregunté: “¿cuántos de ellos han dimitido del Consejo para hacerse ricos y
famosos con las nuevas empresas?”. Ella contestó: “Ninguno. Nadie quiere perder
la seguridad que da el ser funcionario.”
MC: Exactamente.
Pero sólo parte de la gente, el resto del personal debería continuar en el
Centro de Biología Molecular porque es una de las pocas instituciones españolas
con cierto prestigio internacional. Lo que hay que hacer es sacar de la cabeza
de la gente la idea de que lo mejor que pueden hacer es ser funcionarios
públicos. La de que una parte vaya a las compañías privadas me parece una excelente idea pero, ¿quién tiene
que hacer esto?. No puedes decir a este gente, iros a una compañía privada. Las
compañías privadas son también las que tienen que contratar.
JC: Es la pescadilla que se muerde la cola.
¿Por qué las compañías privadas no contratan a doctores? Es una cosa realmente
deprimente, el gobierno ha determinado que el número de doctores empleados en
la empresa privada es insignificante y han instaurado un programa en el que, a grosso
modo, el gobierno paga a la empresa privada que contrate doctores casi su
sueldo entero durante dos años. Este es un exponente del fracaso total del
sistema. ¿Por qué la empresa privada no quiere contratar a estos doctores?
MC: Porque no tienen
ninguna experiencia con ellos y porque estas empresas son subsidiarias de
empresas extranjeras, en donde se hace la mayor parte de la investigación. Por
ejemplo, Lucent tenía una fábrica de
producción de chips en Tres Cantos.
JC: Hay un caso muy
ilustrativo con respecto a lo que estás diciendo, me refiero al entusiasmo de
Pujol cuando hace algunos años consiguió lo que él creía era algo maravilloso
para Cataluña. Esto fue que Hewlett-Packard estableció una fábrica de
impresoras en el área de Barcelona, y Pujol estaba entusiasmado.
Hewlett-Packard está atravesando una crisis muy grave y ha cerrado la fábrica
de Barcelona, y Pujol se ha quedado
colgado. Esto también ha pasado con IBM, puesto que hace algunos años fabricaba
miniordenadores e impresoras en el área de Valencia; esta actividad también ha
sido cerrada.
MC: Uno de los
incentivos que tenían las multinacionales para establecer estas actividades en
España, era el hecho de que los costes salariales eran bajos, pero éste ya no
es el caso.
JC: Tomemos un
ejemplo de Suiza. Novartis, su multinacional farmacéutica, compite a escala mundial con los americanos.
MC: Novartis es la
suma de una serie de compañías, Hofman-Laroche, Sandoz, etc. Estas llevaban
muchos años en los que prácticamente controlaban al menos la mitad de los
fármacos a escala mundial. Esto en
España estamos muy lejos de tenerlo.
JC: Pero hay que
empezar. Estas cosas no las da Dios. En España tenemos una cosa muy buena, muy
positiva, que es la seguridad social desde el punto de vista médico. En esto
estamos mucho más avanzados que los americanos. A mí me entusiasma
ver cosas positivas en mi país, y una de ellas es ver que un individuo que ha
sido autónomo, y que no ha contribuido a la seguridad social porque no le iban
bien las cosas, ha tenido un problema de corazón, y ha sido operado de by-pass
múltiple en la Seguridad Social, de forma gratuita, algo que en Estados Unidos
no tienen.
MC: Cuidado, en Alemania
lo tienen y en Inglaterra también. En Estados Unidos este derecho lo tienen
todo los mayores de 65 años. Es verdad, desde este punto de vista las cosas
están más desarrolladas en España que en Estados Unidos.
JC: Mi objetivo al
mencionar esto es poner de manifiesto que, como el presupuesto de la seguridad
social médica española es muy elevado, podría haber un
nivel alto de investigación médica, ya que los laboratorios y los hospitales de
la seguridad social están muy bien dotados.
MC: Por dólar gastado e incluso en términos
absolutos hay probablemente más investigación clínica en España que en
Alemania, porque el sistema de asistencia médica en Alemania es un sistema de
ganar dinero y nada más. Yo conozco profesores universitarios de medicina aquí,
en Alemania, que conocen a médicos muy eminentes tanto en Barcelona como en
Madrid, y que me explicaron que el tipo
de investigaciones que se hacen en Barcelona no se pueden hacer aquí en
Alemania. Y cuando yo les
pregunté: ¿Por qué no se pueden hacer? Contestaron que el sistema en Alemania
consiste en tener que ganar dinero de los pacientes privados a los que se
atiende en los hospitales públicos. Yo he estado varios años en la comisión de
los premios Príncipe de Asturias,[1]
y había siempre un número bastante respetable de médicos españoles con muchas
publicaciones de gran calidad. Si quieres podemos verlas en la Red. Hay
un individuo que se llama Juan Rodés, un hepatólogo de Barcelona que es de
lo mejor que hay en el mundo, y hay un especialista famoso en
leucemia de niños que se llama Roszman, tiene apellido alemán pero es español.