JC: Raman puede ser
un tema interesante para España. El tema indio, de los hindúes. Es un tema
candente en Estados Unidos, están copando Estados Unidos. Lo he comentado
recientemente con un profesor de la Harvard Business School, al que
pregunté: “¿Qué es lo que pasa con los indios? Antes estaban de programadores
en California y ahora los puedes ver en todas partes, de catedráticos en las
universidades de élite, de analistas financieros en Wall Street, de presidentes
de compañías tecnológicas, etc.” Este profesor me dijo: “Sí, en Harvard
Business School una proporción importante de los catedráticos son indios.”
Y yo le pregunté: “¿Cree usted que esto es el resultado del sistema educativo
establecido por los ingleses en la India?” Su respuesta fue típicamente
americana: “yo no sé si es el resultado del sistema educativo instituido por
los ingleses, lo único que sé es que los licenciados o ingenieros de las
universidades indias tienen una formación excelente y una parte importante de
los estudiantes de post-grado en Estados Unidos son indios.”
MC: Este es un tema un poco largo. Un primer
punto importante es el relativo a la programación y al software, hay una
cuestión especifica de los indios y ésta es el sistema de castas. Los brahmines
no pueden hacer trabajo manual de ingeniero, para eso hay otra casta inferior
que lo hace. Las autoridades
competentes, o quien sea, han establecido que hacer software no es
ensuciarse las manos, sino que es trabajo intelectual. Los brahmines en general
es gente que tiene dinero, y por tanto tienen una educación bastante buena.
Esta gente que hasta entonces eran unos rácanos, ya que no hacían nada porque
no podían trabajar con las manos, por ser denigrante, han encontrado un sitio
en el mercado laboral que les permite hacer trabajo útil. Esto es un tema
exclusivamente específico de los indios. El segundo punto. Hay que tener en cuenta
que la India es un país muy grande con una población próxima a los 1.000
millones de habitantes. Hay un número grande de colleges, desde muy
buenos a muy malos. Y hay mucho embaucador, es decir, engañan sobre sus
calificaciones. Escriben una carta, y tal y cual. De alguna manera creo que los
americanos se han percatado, es fundamental el poder evaluar a esta gente.
Claro que cuando los nombran profesor de Harvard, tienen que tener un
currículum. Pero a los estudiantes graduados, es fundamental evaluarlos. Cuando
tienes profesores indios, los pueden evaluar
inmediatamente. Yo he tenido algunos muy buenos, tres o cuatro muy
buenos, uno de ellos fantástico. Además una persona humanamente muy buena, con
la cual tengo relaciones personales fuertes e íntimas, y le puedo preguntar
cualquier cosa, está en la India, en Bangalore. Hizo prácticamente su carrera
aquí (Alemania), y luego se fue para allá. A este individuo le ofrecieron una
cátedra patrocinada (endowed chair) en la universidad de Pittsburg, y
después de mucho pensárselo no la aceptó, porque ya tenía la familia y estaba
muy bien situado en Bangalore. No quería ir a Estados Unidos, y tener que
empezar a solicitar contratos de investigación, se le hacía un poco
difícil, y después de pensárselo mucho,
no la aceptó. Debe tener 50 años ahora. Es un tipo muy bueno. Pero respecto a
los científicos indios, yo no he tomado nunca a ninguno sin consultar a una
persona india de experiencia y reconocida calidad y que conozca el sistema, y
que me diga si son buenos o no.
JC: ¿Consultas con un profesional indio?
MC: Sí, generalmente
con un profesor indio en Estados Unidos. Si han estudiado en Estados Unidos, ya
los puedes evaluar. Esto es lo mismo que cuando un profesor americano te
pregunta: ¿What is sobresaliente?, o ¿what is matrícula de honor?
Claro, tu lo sabes enseguida y puedes,
más o menos sobre la base de los cursos que ha tomado, hacer un juicio sobre un
estudiante español. Esto no quiere decir que el tipo sea creativo o poco creativo,
pero los podemos juzgar a los españoles y, si no estás seguro, puedes hacer una
llamada telefónica.
JC: Estábamos hablando de los indios
MC: Volvamos al caso
de los indios. Hemos hablado de los brahmines, y de que es muy importante
seleccionarlos, hay gente buena. Hay una tradición científica que, en el campo
de la física, se debe a una persona, a Raman. Hay más, está el caso de Bose,
pero Bose nunca alcanzó mucha visibilidad. Luego hay los astrofísicos, el más
prominente es Chandrasekhar (premio Nobel), que hizo su trabajo principal en
Estados Unidos en Chicago. Por trabajo hecho en la India, yo cito siempre a
Raman para impresionar a la gente. Tengo una fotografía de Raman muy folklórica
y la uso a menudo cuando doy una conferencia sobre espectroscopía Raman. Digo: aquí tenéis al único premio Nobel de
Física por trabajo hecho en el tercer mundo. No sólo en el tercer mundo, sino
bajo régimen colonial, aquélla era la época inglesa. Inmediatamente después de
descubrir el efecto Raman en 1928, que fue bastante sonado, y además Raman era
bastante bueno para las relaciones públicas, le dieron el premio Nobel en 1930.
Pues bien, antes de que le dieran el premio Nobel, los ingleses le hicieron Sir.
Esto significa que inmediatamente había alguien en Inglaterra a nivel de la
Casa Real, o del gobierno, pero fundamentalmente era el rey quien concedía
estos honores, que buscaban a gente en todo el imperio y si destacaban en
alguna cosa que lo mereciera, los hacían Sir. El premio Nobel de
Literatura reciente, nacido en Trinidad de padres hindúes, ya era Sir
antes del premio Nobel. Los identifican antes. En la India esto llevó a la toma
de conciencia de que la física podía ser practicada por los jóvenes indios
inteligentes, y que había posibilidades de obtener éxito. Raman se quedó toda
su vida en la India, hizo una gran carrera, no sólo descubrió el efecto Raman,
sino que ha dejado una obra muy extensa que ha sido recogida en cinco
volúmenes, los tengo por esos estantes. Un hindú hoy en día sabe que puede
destacar en física, tanto en la India como en el extranjero. Y esto es muy
importante. Mientras que la gente en España puede adoptar la actitud de que “es
que nosotros no valemos, o que inventen ellos”, y todas esas cosas. Un caso
opuesto al de la India por su población minúscula, es el de Nueva Zelanda, un
país con 3 millones y pico de habitantes. Hay gran cantidad de brillantes
físicos neozelandeses en el extranjero. Hay alguno en Nueva Zelanda, pero la
gente mejor está toda en el extranjero. Extranjero significa, claro, la
peregrinación es siempre la misma, Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra, y de
Inglaterra a Canadá o Estados Unidos. Siempre dentro del imperio británico o
del mundo de habla inglesa. Bueno ahora que me acuerdo, hubo un neozelandés que
estuvo aquí en Alemania, un meteorólogo que es la persona que más sabe de
Auroras Boreales. Todo esto viene, en el caso de Nueva Zelanda estoy
convencido, de la persona de Rutherford.[1]
Rutherford nació en Nueva Zelanda, y era hijo de unos granjeros. Estudió física
en Nueva Zelanda, porque los ingleses habían establecido desde mediados del
siglo XIX en Nueva Zelanda un sistema de educación increíble. Tenían
universidades, e incluso enviaban los
exámenes por barco para que fueran calificados en Londres. Las notas las
enviaban ya por telégrafo. Uno de esos barcos, cargado de exámenes a
calificar, se hundió. Conozco muy bien
todos estos detalles, porque he leído una biografía muy buena de
Rutherford escrita por un neozelandés.
Rutherford después de graduarse en Nueva Zelanda, se fue Inglaterra, de
Inglaterra se fue a Canadá de profesor, y luego regresó a Inglaterra. Preparé
una charla sobre Rutherford para los postres de una cena en Nueva Zelanda.
Rutherford ha ejercido una gran influencia sobre los jóvenes neozelandeses. Te
puedo citar diez neozelandeses de grandísima categoría en física.
JC: Sobre el tema de
los neozelandeses, todos siguen el mismo modelo. Estudian la licenciatura en
Nueva Zelanda y luego tienen que ir fuera.
MC: Tienen unas
nueve universidades, pero la cantidad de gente que pueden absorber es pequeña.
Tienen tres o cuatro universidades prominentes, el resto es el típico college
para que sirva de corral para los jóvenes. Pero el ejemplo de Rutherford ha
sido muy importante para el desarrollo de toda esta gente. De las revistas que
hemos visto hoy, las de física son muy pocas, la mayoría son de medicina. Debe
haber muchísimos médicos neozelandeses en el extranjero. ¿Qué es lo que les
queda? Unas treinta revistas de gran categoría que se publican en un país de
menos de 4 millones de habitantes. Además, Nueva Zelanda es exportadora de
tecnología punta en algunas especialidades, como protección sísmica de
edificios, energía geotérmica, superconductores de alta temperatura e
instrumental científico.
MC: Bueno, teníamos
lo de las figuras ejemplares ("role models"). Los premios Príncipe de
Asturias servían para identificar algunas figuras ejemplares. Hay un premio de
investigación científica y técnica. Hay uno de las artes. Hay otro del deporte.
Hay otro de literatura. Otro de las
ciencias sociales. Otro de la concordia. Otro a la colaboración internacional.
No sé si hay alguno más. Uno sólo de investigación científica y técnica. Hasta
ahora, con buen criterio, el premio de investigación científica y técnica se
tenía que conceder a alguna persona que tuviera alguna conexión con la cultura
española o iberoamericana. Esto servía para identificar a alguna figura
ejemplar en España y en Iberoamérica. Por esta razón, este premio tenía, más
aún en Iberoamérica, un gran prestigio, y se lo habían dado a gente buena,
bastante buena. De repente, se les ha metido en la cabeza que esto es demasiado
restringido y que hay que internacionalizarlo, y, ¿para qué sirve esto?, para nada. O sea se lo dan a Gallo y a
Montagnier, por el descubrimiento del retrovirus del SIDA, con la controversia
de quién fue el que lo descubrió. Otro año se lo dan a los del genoma, a
Celera, todavía más controvertido. Además no se sabe cuántos de los datos del
genoma son falsos. Estos premios servían antes para crear figuras ejemplares.
El premio Príncipe de Asturias entonces era más visible.
MC: La estación
espacial internacional. Esta estación está siendo construida en el espacio y,
sin tener en cuenta los retrasos ya acaecidos, se preveía que estaría
ensamblada en 2004. Para ese año se deberían haber montado los módulos de
laboratorio de EE.UU., Japón, Europa y Rusia, junto con el brazo robótico de
Canadá. El programa se enfrenta a dificultades críticas por haber incurrido en
gastos por encima del presupuesto que ascienden a miles de millones de dólares,
y todavía no se sabe cuál va a ser el coste final. Inicialmente el presupuesto
era de $14.000 millones, y hasta ahora ya ha costado unos $35.000 millones, y
se prevé que se completará en 2008. Debido a esto, el 17 de enero de 2002 ha
jurado el cargo como nuevo jefe de la NASA, Sean O’Keefe, cuya misión es, en
breve, cortar esta hemorragia. Por tanto, debido a la credibilidad perdida por
la NASA en 2001, no se sabe cuál va a ser la configuración final de la estación
espacial internacional ni qué parte del programa inicial de investigación va a
llevarse a cabo. Todavía no se sabe lo que se va a sacar de ella. La única
investigación en la estación espacial que requiere tripulación es el estudio del
organismo humano en el espacio, lo cual significa esencialmente que un
astronauta le tome el pulso a otro. ¿Cómo es posible dar un premio a la
cooperación internacional a un proyecto como la estación espacial cuya forma
final y cuyos resultados no son previsibles?.
JC: Sí, te voy a
explicar la razón. Es que está Duque metido, Pedro Duque, el astronauta
español. Hay unas quejas muy fuertes
con relación al coste de esta estación espacial internacional. Tienen unas
desviaciones del presupuesto increíbles, que están fuera de toda mesura
MC: La cosa realmente es muy controvertida. Hay muchos científicos que opinan que con el Space Lab se obtuvieron muy pocos resultados. Además, como había espacio y dinero para hacer cosas y podías hacer lo que te daba la gana, se metió mucho aventurero científico.
JC: Es un problema
lo del papanatismo, ¿te acuerdas
del accidente del transbordador
espacial Challenger en 1986 en el que murieron siete astronautas?. Feynman (premio Nobel de Física) estuvo en
la comisión de investigación. Criticaba que algunos científicos de segunda fila
afirmaban, como si fuera lo máximo: “soy investigador de la NASA.” Nunca publicaron un artículo científico
importante. No se sabía exactamente lo que era la investigación de la NASA.
Este tema se ha planteado de nuevo, con la catástrofe del transbordador
Columbia, acaecida en febrero de 2003. Los transbordadores espaciales son de
hecho una manifestación del orgullo nacional, y no han conseguido avances
significativos como los logrados con los satélites y sondas espaciales sin
tripulación (satélites de comunicaciones, telescopio Hubble, la sonda Odyssey
de exploración de Marte, etc.). Originalmente se había previsto un coste de $5
millones actuales por lanzamiento, pero de hecho el coste hoy en día es del
orden de $500 millones; esto hace que las empresas contratistas estén
encantadas con los lanzamientos.