El Milagro Suizo

 

            Suiza registra por año en la Oficina de Patentes de Estados Unidos (USPTO) un promedio de 208 patentes por millón de habitantes, que han de compararse con las 59 patentes de Francia, 32 del Reino Unido y 4 de España.  O sea que la productividad en el campo de patentes de Suiza es 3,5 veces mayor que la de Francia, 6,5 veces mayor que la del Reino Unido y 52 veces mayor que la de España.[1] La muy citada relación entre investigación básica y aplicada se revela con toda claridad en el caso suizo, como se mostrará a continuación. La investigación básica produce como fruto artículos científicos en las revistas de prestigio internacional, mientras que la investigación aplicada es el origen de las patentes.

             Cada país construye sus universidades y sistemas de ciencia y tecnología basándose en su cultura y sus tradiciones históricas. Los Estados Unidos tienen el modelo que es la referencia mundial,  porque están a la cabeza tanto en la investigación básica como en la investigación aplicada y la tecnología. Es el más flexible y dinámico, ya que no hay impedimentos legales o políticos de ningún tipo que limiten la creación y desarrollo de las instituciones más variadas y excepcionales, por ejemplo, universidades exclusivamente médicas (UC San Francisco y Universidad Rockefeller), universidades de élite especializadas en ciencias e ingeniería como Caltech (que con 2.000 estudiantes tiene una facultad que ha ganado 29 premios Nobel a lo largo de su historia),[2] institutos privados de investigación como el Institute for Advanced Study de Princeton en donde Einstein trabajó durante su etapa americana, etc.

            Con la excepción de algunas universidades de la costa este (Harvard, Yale, Princeton), fundadas en los siglos XVII y XVIII como colegios universitarios centrados en las humanidades y estudios clásicos, la tradición de las universidades americanas modernas arranca de finales del siglo XIX y principios del XX. Esto se ha descrito en los capítulos 2 y 3.

            Lo que hace único al sistema americano de universidades es la ausencia casi total de dogmatismo o influencia política sobre el mismo. No hay un debate estéril o maniqueo, universidad pública versus universidad privada. No puede haberlo, porque la evolución y desarrollo natural de la sociedad americana han resultado tanto en universidades públicas (Universidad de California, Universidad Estatal de Nueva York (SUNY), etc.) como privadas (Harvard, Stanford, etc.) de calidad excelente.[3] La excelencia de ambos tipos de universidades demuestra que en principio un modelo no es superior al otro. Cuando una institución ha logrado un nivel altísimo de excelencia, caso del Instituto Pasteur, incluso el gobierno francés se abstiene de nacionalizarla y someterla al control gubernamental; al contrario, le proporciona el 31% de su presupuesto.

            Esta disquisición viene a cuento de que Suiza, un país de 7,3 millones de habitantes, tiene un sistema universitario y de ciencia y tecnología cuya calidad sólo es superada por el sistema americano. Y el sistema suizo es exclusivamente público, resultado de la tradición histórica y evolución de su sociedad.

            Suiza es una confederación de 26 cantones en la que las universidades son competencia exclusiva de éstos, pero el Gobierno Federal se reserva la competencia exclusiva sobre las llamadas Escuelas Politécnicas Federales. Sólo hay dos: la de Zurich (EPFZ, conocida como ETHZ según las iniciales en alemán) y la de Lausana (EPFL).

            Sólo hay diez universidades suizas: Universidad de Basilea, Universidad de Berna, Universidad de Friburgo, Universidad de Ginebra, Universidad de Lausana, Universidad de Lucerna, Universidad de Neuchatel, Universidad de Saint-Gall, Universidad de la Suiza Italiana y  Universidad de Zurich.

            No es mi objetivo hacer una descripción detallada de las universidades suizas, pero sí es de interés señalar cuáles son las universidades investigadoras clasificándolas por el número de publicaciones en el período 1994-99.[4]

 

                                                                               Principales universidades investigadoras de Suiza

 

 

 

Publicaciones

   1994-99

     % de

publicaciones

Acumulado

1

Universidad de Zurich

    11.919

     13,4%

    13,4%

2

EPFZ

    11.080

     12,4%

    25,8%

3

Universidad de Ginebra

      9.737

     10,9%

    36,7%

4

Universidad de Berna

      8.099

       9,1%

    45,8%

5

Universidad de Lausana

      6.927

       7,8%

    53,6%

6

Universidad de Basilea

      6.795

       7,6%

    61,2%

7

EPFL

      4.259

       4,8%

    66%

 

            En esta tabla el porcentaje se calcula sobre el total de publicaciones de todas las instituciones de investigación del país, es decir, incluye universidades, institutos de investigación públicos y de la empresa privada, hospitales y organismos internacionales (como el CERN). Los datos utilizados corresponden al período 1994-99 y están contenidos en las publicaciones del Institute for Scientific Information (ISI) de Filadelfia, Science Citation Index (SCI), Social Sciences Citation Index (SSCI) y Arts & Humanities Citation Index (A&HCI). En estas publicaciones se recogen datos de 8.000 revistas periódicas con un total de unos 7 millones de artículos.

            Las publicaciones del ISI proporcionan el estándar mundial para las medidas de la productividad científica. Estas bases de datos contienen mucha más información que el número de publicaciones de los distintos autores, instituciones y países. Una medida aceptada de la calidad de las publicaciones es el número de veces en que son citadas por otros autores. Por ejemplo, el autor X ha publicado un artículo de física titulado Y en el período 1994-99, y éste ha sido citado 350 veces en el mismo período; esto sería considerado como un artículo importantísimo por la comunidad de los físicos. A partir de las citas correspondientes a los distintos artículos, se ha definido el llamado índice relativo de citas o índice relativo de impacto (IRI). Para poner de manifiesto la excepcional calidad de la producción científica suiza relativa a la de otros países, es preciso utilizar el IRI, cuya definición se da  a continuación.

            Consideremos las publicaciones de la institución X en el área de conocimiento y (astrofísica, química, derecho, ciencias sociales, etc.) en un determinado período de tiempo; el índice relativo se define como:

 

            I = [Citas(X,y) / Publicaciones(X,y)] / [Citas(ww,y) / Publicaciones(ww,y)]

 

en donde Citas(X,y) es el número de citas referidas a la institución X en el área y, que aparecen en todas las revistas del ISI de esta área, dividido por el número de publicaciones de la institución en dicha área. Citas(ww,y) y Publicaciones(ww,y) expresan el mismo concepto, pero se refieren a todas las citas y publicaciones de todas las instituciones del mundo (ww, world-wide)  en el área y. El índice relativo de impacto (IRI) se define como:

                      

                            IRI = 100 . (I2 – 1) / (I2 + 1)  

 

Si el índice relativo I = 1, entonces IRI = 0, es decir, el impacto de las publicaciones de la institución X es igual al impacto promedio de todas las instituciones del mundo. Si IRI > 0, el impacto de la institución X en el área y es superior a la media mundial; cuando IRI < 0, el impacto de X en el área y es inferior a la media mundial.

            Un ejemplo numérico es el siguiente:

 

                            Citas(X,y) = 8,           Publicaciones(X,y) = 16

 

                            Citas(ww,y) = 9000,  Publicaciones(ww,y) = 13000

 

y de las fórmulas anteriores:

 

                              I = 0,72             IRI = -32            

 

Esto significa que el impacto de la institución X en el área y es aproximadamente inferior en un 30% al promedio mundial. Si IRI = 40, el impacto de la institución X sería aproximadamente un 40% superior a la media mundial.

            Los IRI para los países se definen de la misma forma que para las instituciones, es decir, X en vez de designar a una institución designa ahora a un país, mientras que ww sigue significando lo mismo que antes: se refiere a todas las citas y a todas las publicaciones en un área determinada de conocimiento.

            Los países cuyas publicaciones tienen una calidad media tienen IRI comprendidos entre -10 y 10; si IRI < -20 indica un índice relativo de impacto bajo (calidad baja), y si IRI > 20 la calidad de las publicaciones de la institución o país es alta.

            En el Informe CEST se recopilan un gran número de datos sobre las publicaciones en 25 áreas de conocimiento de los distintos países de la OCDE y sobre sus índices relativos de impacto (IRI). Aquí sólo mostramos una selección representativa y reducida.

 

                                                        Impacto (IRI) de las publicaciones de distintos países por áreas de conocimiento (1994-1999)

 

Todas las

   áreas

Medicina

 Clínica

 Biología

y Bioquím.

Física

Química

Ingeniería

Biol. Molec.ar

  y Genética

Astrofísica

Economía

y Empresas

Matemáticas

EE.UU.

    27,8

    26

      16

   32

    24

     27

         23

      24

     33

       24

Suiza

    15,2

   -18

      18

   29

    22

     23

         17

      11

   - 25

       19

Reino Unido

    14,9

    18

      14

   11

    11

       0

           4

        1

       5

       14

Francia

   -11,3

   -26

     -14

     3

      2

    -14

        -12

      -7

    -19

       - 4

España

   -28,7

   -42

     -30

  -11

     -4

    -30

        -46

     -22

    -17

       -18

 

           

           

 

           

 

           

            El impacto (IRI) de las publicaciones de Estados Unidos en todas las áreas de conocimiento es casi el doble del correspondiente a Suiza y al Reino Unido (aproximadamente iguales a 15), y mucho mayor que los correspondientes a Francia y a España. Recordamos que un IRI de –29 indica aproximadamente un impacto inferior en un 29% a la media mundial. En el área de biología y bioquímica, el impacto de las publicaciones suizas es el máximo mundial y supera al de los Estado Unidos; esto parece reflejar el altísimo nivel de la industria farmacéutica suiza. Es interesante notar que el impacto de las publicaciones españolas en el área de economía y empresas es superior a los de Suiza y Francia; esto indica el alto nivel internacional de las escuelas españolas de administración de empresas (IESE, ICADE, ESADE), las cuales son todas privadas. A pesar del prestigio local del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa”, el impacto español en esta área es el 46% inferior al promedio mundial, y es el más bajo de España en todas las áreas de conocimiento mostradas, muy inferior a los impactos correspondientes a química y física.

            En la tabla siguiente se muestran el porcentaje de publicaciones de las empresas privadas relativo al total de publicaciones de cada país. Estos porcentajes son una medida fiel de la pujanza de la investigación en el sector privado, en donde los costes de investigación son sufragados por las propias empresas. El porcentaje correspondiente a Suiza es un 40% superior al correspondiente a los Estados Unidos. Esta investigación en el sector privado suizo se lleva a cabo principalmente en su industria farmacéutica (Novartis, F-Hoffmann-la-Roche, Glaxo Wellcome) y de alimentación (Nestle), las cuales compiten a nivel mundial con las de Estados Unidos.

 

                                                                   Porcentaje de publicaciones del sector privado (1994-1999)

 

 

Publicaciones

   Totales

   Publicaciones

Empresas Privadas

Porcentaje

Suiza

     89.176

        10.107

   11,3%

EE.UU.

2.534.458

      170.265

     6,7%

Reino Unido

   527.456

        23.995

     4,5%

Francia

   382.632

        10.107

     2,6%

España

   143.881

          1.278

     0,9%

 

            España tiene un número respetable de publicaciones y ocupa el décimo puesto entre los países de la OCDE, pero su índice de impacto (IRI) es bastante inferior a la media mundial y, bajo este criterio, ocupa el puesto décimo noveno. El porcentaje de publicaciones del sector privado es inaceptablemente bajo, y parece indicar que toda la investigación está sufra