El papel propio del Estado
Recientemente
el Proyecto del Genoma Humano ha identificado los aproximadamente 30.000 genes
en el ADN humano. La sociedad global ha tomado conciencia de que muchos
sectores importantes (medicina, agricultura, etc.) pueden cambiar de forma
radical por el impacto de la investigación y los avances en los campos de la genómica y proteómica.
Los
Gobiernos de España y Canadá han tomado conciencia de esto y ambos,
independientemente claro, decidieron crear dos organizaciones para llevar a
cabo I+D en esta área. Por casualidad, los nombres de estas dos organizaciones
coinciden: Genoma España y Genome Canada.
Genome
Canada es una fundación sin fines de lucro creada por el gobierno
canadiense, a la que ha dotado con una financiación inicial de unos $300
millones, la cual debe ser completada con una cantidad igual proveniente de los
gobiernos provinciales, el sector privado, fundaciones, etc. El Consejo de
Administración (Board of Directors) es su autoridad máxima y única, y
sus miembros tienen la afiliación siguiente:[1]
1.
Presidente
del Consejo de Administración: Profesor emérito distinguido, Universidad de
Manitoba, antiguo Presidente del Consejo de Investigación Médica
2.
Profesor de
Pediatría y Genética Médica, Universidad de British Columbia
3.
Director,
Organización Veterinaria de Enfermedades Infecciosas (VIDO)
4.
Presidente,
Institutos Canadienses de Investigación de la Salud
5.
Presidente y
Consejero Delegado, Alberta Ingenuity Fund
6.
Socio
director, Desjardins, Ducharne, Stein, Monast
7.
Presidente,
Consejo de Investigación de Ciencias Naturales e Ingeniería
8.
Presidente,
Consejo Nacional de Investigación
9.
Presidente y
Consejero Delegado, Cogene BioTech Ventures
10.
Presidente y
Consejero Delegado, Genome Canada
11.
Científico
Jefe, Health Canada
12.
Profesor,
Facultad de Derecho, Universidad de Montreal
13.
Presidente y
Consejero Delegado, Foragen Technology Ventures Inc.
14.
Presidente,
McGill University
15.
Presidente,
Consejo de Investigación de Ciencias Sociales y Humanidades
16.
Presidente,
Canadian Medical Discoveries Fund
He
resaltado los dos puestos máximos del Consejo de Administración: el Presidente
del Consejo, el cual tiene un papel supervisor y preside sus reuniones, y el
Consejero Delegado. Los consejeros 7, 8 y 15 son los presidentes de consejos de
investigación, organismos nacionales de investigación “no ministeriales”
análogos a los consejos de investigación ingleses descritos en el capítulo 7.
O
sea que los miembros del Consejo de Genome Canada son profesores de
universidad, directores o presidentes de organismos de investigación públicos o
privados, presidentes de universidad y ejecutivos de empresas de capital riesgo
del área de medicina y biotecnología, es decir, son los protagonistas reales
que podrán impulsar el progreso de Genome Canada. No hay un solo político o
funcionario del Gobierno canadiense.
Sin
entrar en demasiados detalles, en abril de 2001 Genome Canada anunció una
primera convocatoria financiada con $136 millones solicitando propuestas para
proyectos de investigación en gran escala y para la creación de cinco centros
en todo el país. Estas actividades de
investigación y de tecnología debían estar orientadas a desarrollar
aplicaciones en sanidad, recursos forestales, caladeros de pesca, agricultura, y también a analizar los aspectos sociales,
legales y éticos de la genómica. En julio de 2001, Genome Canada anuncia su
segunda convocatoria dotada con $155 millones, de naturaleza análoga a la
anterior.
El
resultado de las dos convocatorias fue la aprobación de 34 proyectos
seleccionados de acuerdo con su competitividad internacional y excelencia
científica. En el proceso riguroso de selección de los proyectos intervinieron
más de 150 expertos internacionales.
Genoma
España es una fundación estatal sin fines de lucro que en teoría
fue constituida para los mismos fines que Genome Canada. En la página de la red
de Genoma España[2] no mencionan
su presupuesto, pero sí publican un organigrama detallado, y la composición de
su Patronato, su máximo órgano de gobierno, equivalente al Consejo de
Administración de Genome Canada. La composición del Patronato es la siguiente:
1.
Presidencia:
rotativamente por el titular del Ministerio de Sanidad y Consumo y por el
titular del Ministerio de Ciencia y Tecnología
2.
El
Secretario de Estado de Política Científica y Tecnológica del Ministerio de
Ciencia y Tecnología
3.
El
Secretario General de Gestión y Cooperación Sanitaria del Ministerio de Sanidad
y Consumo
4.
El Director
del Departamento de Bienestar y Educación del Gabinete de la Presidencia del
Gobierno
5.
El
Presidente o Director de un organismo público adscrito al Ministerio de Ciencia
y Tecnología
6.
El
Presidente o Director de un organismo público adscrito al Ministerio de Sanidad
y Consumo
7.
Un
representante del Ministerio de Sanidad y Consumo
8.
El Director
de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.
Al final se incluye la
frase: “Además, podrán incorporarse al Patronato nuevos miembros, en especial
personas jurídicas de naturaleza privada.”
Salvo los patronos 5 y 6 que presumiblemente pertenecen a
organismos públicos de investigación, correspondientes a los consejos de
investigación canadienses, todos los miembros del patronato de Genoma España
son políticos y funcionarios públicos. Ninguno ha estado vinculado nunca a la
investigación ni a empresas tecnológicas en el campo de la biotecnología. En
todo caso, su dedicación actual es la política. El Ministro de Ciencia y
Tecnología anterior
al actual fue sucesivamente Ministro de Industria, Portavoz del Gobierno,
Ministro de Asuntos Exteriores y candidato a la Presidencia de la Generalitat
de Cataluña , y todo ello entre 1996 y 2003. En cuanto al Secretario de Estado
(patrono 2), sus responsabilidades anteriores fueron Secretario de Estado de
Seguridad y Secretario de Estado de Defensa. También es interesante señalar que
el Ministro de Ciencia y Tecnología
actual fue con anterioridad Secretario de Estado de Hacienda y Secretario de
Estado de Comercio y Turismo.
¿Qué
pueden contribuir estos y otros políticos a la orientación y el liderazgo de la
investigación del genoma? ¿Cómo es posible que el gobierno de un país de la
Unión Europea pueda hacer algo tan irracional? ¿Es que no se dan cuenta? ¿Quién
va a asegurar la continuidad de la misión y de los objetivos de Genoma España,
cuando cambie el Gobierno? Pues eso, la otra gente (“ahora nos toca a
nosotros”) y vuelta a empezar.
Genoma
Canada fue fundado en 2000 y Genoma España en 2001. En 2002 ambos organismos
firmaron un acuerdo de colaboración, y a principios de 2003 tuvieron una
reunión en Madrid para planificar proyectos conjuntos. Parecería que, a través
de estos contactos internacionales, los gobiernos españoles deberían aprender
finalmente a organizar instituciones científicas de acuerdo con normas y
principios universalmente aceptados por los países avanzados.
Los gobiernos españoles no quieren aceptar que, aunque son ellos los que tienen que financiar iniciativas como Genoma España, no pueden ni deben asumir el protagonismo en la ejecución de las mismas. Pero lo asumen, y los resultados están ahí: un nivel tecnológico muy bajo del país, y un crecimiento ínfimo de este nivel, parecido a un electroencefalograma plano (véase la figura 1.1 en el capítulo 1).