LAS
TRADICIONES Y LOS VALORES UNIVERSALES
Este libro no pretende ser un alegato
neoliberal, en donde todo lo privado se exalta y todo lo público se denigra. La
excelencia se produce tanto en instituciones públicas como privadas y, cuando
esto es así, hay que apoyar a ambas sin dogmatismos. La clave de la creación de
grandes universidades e instituciones científicas son los valores e ideales con
que nacen y se desarrollan. El cuidado y el mantenimiento de estos valores e
ideales a lo largo de muchas décadas pueden finalmente resultar en
instituciones cuya excelencia y contribuciones a la ciencia y a la cultura
universales hacen que sean verdaderos “patrimonios de la humanidad”. Los
distintos países, basándose en sus propias tradiciones e historia, crean estas
instituciones de forma distinta; pero todas tienen en común ciertos valores
universales.
He dado algunos ejemplos de este
tipo de instituciones: Universidad de California (pública), Harvard y Stanford
(privadas), Universidad de Cambridge (pública y privada). Pero no es difícil
citar otras: Instituto Pasteur (privado), Rockefeller University (privada),
Escuela Politécnica Federal de Zurich (pública).
En el capítulo 2, he descrito el
nacimiento y desarrollo de una gran institución pública: la Universidad de
California. Esta fue fundada hace unos 125 años y ha estado sujeta desde el
principio al control último del Gobierno y la Asamblea de California. Al hablar
de UC con algunos intelectuales españoles amigos míos, ante mi afirmación: “Sí,
es una universidad pública pero, no, no está sometida al poder político.” Su
reacción inicial fue de asombro: “¡Eso es imposible, es una contradicción!”.
Les expliqué que El Consejo de Regentes de UC tiene 26 miembros, de los cuales sólo
cuatro miembros natos son cargos políticos (el Gobernador de
California, el Subgobernador, el Presidente de la Asamblea y el Director de la
Instrucción Pública). Los otros regentes son nombrados por el Gobernador para
mandatos de 12 años, mientras que el mandato del Gobernador es de cuatro
años. Así que el Gobernador sale por el foro, pero sus regentes le sobreviven.
En el curso normal de los acontecimientos, en un momento dado los regentes han
sido nombrados por gobernadores de ambos partidos. Todas las decisiones
importantes (como el nombramiento y destitución del Presidente de la
Universidad) se adoptan por mayoría simple del Consejo de Regentes. El
Gobernador no puede imponer su voluntad. Este sistema de gobierno de la
universidad está incorporado en la Constitución de California. Una vez
entendido esto, mis amigos españoles se quedaron boquiabiertos, como ante una
revelación: “¡Pues sí, es posible tener una institución pública independiente
del poder político!”.
A continuación damos varios ejemplos
vivos de los valores universales que son el alma de las grandes universidades e
instituciones científicas.